En la 32ª audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona, declaró Nicolás Taffarel, el último testigo convocado por la Fiscalía para reconstruir los días que el astro del fútbol pasó en internación domiciliaria antes de morir.
Nicolás Taffarel contó que lo veía cada vez más hinchado, que permanecía acostado durante horas y que no recibió respuestas concretas ante sus advertencias. Las últimas palabras que Diego le dijo.
En la 32ª audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona, declaró Nicolás Taffarel, el último testigo convocado por la Fiscalía para reconstruir los días que el astro del fútbol pasó en internación domiciliaria antes de morir.
El masajista, que concurría de lunes a sábados, de 8 a 18, a la casa de Tigre para ayudar a Maradona a movilizarse, brindó un testimonio que volvió a poner bajo la lupa al equipo médico que tenía a cargo el cuidado del exfutbolista.
Ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, Taffarel relató que durante 2020 Maradona tenía importantes dificultades para caminar y que necesitaba acompañamiento incluso para realizar trayectos cortos.
Según publicó Infobae, el testigo explicó que su estado físico empeoró después de la operación de cabeza a la que fue sometido a comienzos de noviembre de ese año. Mientras todavía se encontraba internado en la Clínica Olivos, comenzó a presentar hinchazón en la pierna derecha, por lo que Taffarel comenzó a realizarle masajes linfáticos.
El testigo explicó que al comienzo de la internación domiciliaria Maradona había mostrado una mejoría desde el punto de vista psicológico, pero continuaba con dificultades motrices.
"Yo ya había creado un vínculo con él y quería que mejorara como sea de un día para el otro. Al principio de la internación domiciliaria Maradona estaba reseteado a nivel psicológico. A lo que venía siendo él, que le costaba generar charlas o tenía lagunas, ahí había vuelto a tener chispa. Físicamente, hablando de lo motriz, igual que siempre. Le costaba caminar, movilizarse. Tenía edema en la pierna derecha", relató.
Sin embargo, aseguró que la situación comenzó a empeorar durante los últimos días: "Llegando a la fecha del deceso de Diego, esos últimos días, él empezó a desmejorar. No se levantaba de la cama, no quería comer, no quería cambiarse, higienizarse. Masajes tampoco. Yo estaba ahí por si me llamaba, pero no quería nada. Físicamente estaba hinchado, con las piernas hinchadas. No le bajaba el edema de las piernas, cada vez era más. Yo pregunté si estaba tomando diuréticos y la enfermera me dijo que no, que se los sacaron. No supe quién".
Con el correr de los días, según su relato, la inflamación también apareció en los brazos y la cara.
Taffarel aseguró que comunicó reiteradamente sus preocupaciones al neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados en el juicio. El masajista explicó que mantenía contacto cotidiano con el médico y que le transmitía las señales que observaba en Maradona.
Durante la audiencia, el fiscal Patricio Ferrari exhibió mensajes y audios que Taffarel había enviado a Luque. En ellos, el masajista advertía que Maradona estaba "súper hinchado" y describía que tenía "los ojos hinchados como una teta". Además, le informó sobre un día en el que Diego permaneció 26 horas acostado.
"Estaba hinchado y no se movía de la cama, estaba en la misma posición hacía dos días. Luque creo que me dijo que él estaba transitando el proceso de darse cuenta en qué situación estaba su vida a partir de que dejó el alcohol. Sobre la hinchazón me dijo que se le iba a pasar cuando se levantara, pero no se le pasó, se agravó", explicó Taffarel.
El masajista también aseguró que comenzó a notar vibraciones en las manos y que Maradona hacía comentarios y chistes que resultaban difíciles de entender.
Uno de los momentos más relevantes del testimonio ocurrió cuando Taffarel relató que llegó a advertir un posible edema pulmonar debido al tiempo que Maradona permanecía acostado y al nivel de hinchazón que presentaba.
"Un día yo salí de la casa de Diego y lo vi tan edematizado que quise ayudar desde un lugar desesperante. Ahí empecé a investigar y justo estábamos en la etapa del Covid donde rotaban a los pacientes boca abajo para cortarle los gases (hinchazón) para que no colapse el pulmón. Lo investigué en el paper de Covid y edema de pulmones. Yo le dije a Verónica Ojeda, a Maxi Pomargo y a Jonhy Espósito que ojo que podía pasar eso. Me responden 'hay que decirle a Luque'", relató.
Ante una pregunta del abogado Fernando Burlando, Taffarel explicó por qué insistía con sus advertencias. "Yo manifestaba situaciones que veía en él y no veía un accionar concreto o una resolución rápida. Yo ya había creado un vínculo con él y quería que mejorara como sea de un día para el otro”, afirmó al borde de las lágrimas.
"Los médicos me decían que me quedara tranquilo, que eran situaciones que iban a pasar. Uno con el nerviosismo confía en que eso va a pasar, que todo se va a resolver. Pero no pasó", agregó.
Durante su declaración, Taffarel también recordó la última vez que vio con vida a Diego Maradona, el 24 de noviembre de 2020 por la mañana.
Según contó, ingresó a la habitación con la intención de ayudarlo a movilizarse. "Le dije ‘hola Diez, vamos a movernos un poco, a tomar unos tereres’", recordó.
"No quiero nada Taffita, ya está", le habría dicho Diego. El masajista contó que le preguntó qué quería decir con "ya está". "Nada, ya está", fue la respuesta de Maradona.
“Fueron las últimas palabras de él hacia mí”, concluyó Taffarel ante el tribunal.