El escritor Hernán Casciari y su empresa Orsai Audiovisuales SRL quedaron en el centro de una controversia judicial tras ser denunciados penalmente por presunta estafa y administración fraudulenta por parte de un grupo de inversores.
Un grupo de 18 inversores querelló al escritor y a su productora Orsai Audiovisuales por presunta administración fraudulenta en proyectos cinematográficos.
El escritor Hernán Casciari y su empresa Orsai Audiovisuales SRL quedaron en el centro de una controversia judicial tras ser denunciados penalmente por presunta estafa y administración fraudulenta por parte de un grupo de inversores.
Ante la creciente repercusión del caso en medios y redes, el autor difundió un video en sus perfiles oficiales donde rechazó las acusaciones delictivas, afirmó que actuaron "de buena leche" pero con ingenuidad, y puso a disposición la documentación financiera de la empresa.
La presentación judicial fue radicada por 18 "socios productores" bajo el patrocino del abogado Ariel Gil Ces, en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 34, con intervención de la Fiscalía N.º 16 de la Ciudad de Buenos Aires.
Los denunciantes señalan haber realizado aportes de entre USD 50 y USD 3.000 mediante un sistema de financiamiento colectivo para la realización de obras como La uruguaya, Canelones, La muerte de un comediante, Emi On Off y el documental D.A.M..
Según la querella, la convocatoria pública prometía rendimientos económicos rentables e información periódica sobre la evolución de los negocios. Sin embargo, los reclamantes afirman que los retornos liquidados en la mayoría de los casos no alcanzaron el 2% o 3% del capital invertido, que no se entregaron rendiciones contables claras y que se habrían desviado fondos entre producciones sin la debida autorización.
Debido a estas irregularidades, los demandantes solicitaron a la Justicia una auditoría contable integral sobre Orsai Audiovisuales, el levantamiento del secreto bancario de las cuentas vinculadas y que se requiera información a organismos de control como la Inspección General de Justicia (IGJ), el Banco Central (BCRA) y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Asimismo, la denuncia remarca que la promoción del modelo contó con la difusión de figuras públicas como Andy Kusnetzoff, Diego Peretti, Justina Bustos y Darío Barassi, lo que habría generado confianza inicial entre los aportantes.
En su respuesta pública, Hernán Casciari rechazó de forma categórica los encuadres penales de la acusación. “Bajo ningún concepto acepto que se hable de estafa, de fraude o de método Ponzi”, enfatizó el escritor, argumentando que un delito de este tipo exige premeditación y la intención explicita de causar daño, algo que calificó de “absolutamente ridículo” en el contexto de su trayectoria.
El creador de Orsai reconoció que la productora suele llevar adelante entre siete y ocho proyectos en simultáneo y admitió que en la rama audiovisual las cosas no resultaron según lo planeado.
“Nos equivocamos en un montón de cosas, pero nos equivocamos de buena leche por querer encontrar formas diferentes de hacer las cosas”, expresó, señalando que pasó el último año pidiendo disculpas personales a los socios afectados y reconociendo fallas severas en la comunicación interna.
Para sostener su versión, Casciari acompañó el video con un código QR que redirige a un archivo con comprobantes, facturas, pagos y balances de las producciones realizadas entre 2021 y 2025. Finalmente, desvinculó de cualquier responsabilidad a los actores y conductores mencionados en la causa, afirmando que no tienen relación con el manejo contable de la firma, y reiteró su disposición para responder inquietudes a quienes busquen información con buena fe.