Los Bomberos Voluntarios de Mendoza volverán a llevar sus reclamos al espacio público. Este miércoles 26 de agosto, a las 12, cuarteles y bomberos de distintos puntos de la provincia se concentrarán frente a Casa de Gobierno para realizar un abrazo solidario y reclamar respuestas concretas sobre el funcionamiento del sistema.
La movilización tendrá carácter pacífico, institucional y apartidario. La consigna elegida para la jornada será contundente: “Muchas obligaciones, pocos derechos”.
La convocatoria surgió de una serie de reuniones entre representantes de distintos cuarteles que comenzaron a trabajar en una agenda común. El objetivo, según explicaron los organizadores, es dejar atrás reclamos aislados y presentar ante las autoridades provinciales un conjunto de demandas compartidas.
Uno de los principales pedidos está relacionado con el combustible necesario para mantener operativas las unidades de emergencia. Para los bomberos, disponer de vehículos preparados para salir ante un incendio, un accidente, un rescate o cualquier otra emergencia no puede depender de recursos extraordinarios o de la capacidad de cada institución para conseguirlos.
Precisamente, otro de los ejes de la concentración será el cumplimiento integral de esa legislación.
La norma provincial no se limita a reconocer el carácter del servicio. También establece obligaciones de asistencia ante incendios y emergencias y fija responsabilidades para el Estado y las instituciones. Entre otros aspectos, contempla indemnizaciones ante fallecimientos o incapacidades producidas durante el servicio, beneficios vinculados con la salud, transporte, vivienda y educación, además de una partida presupuestaria provincial destinada a las necesidades operativas de las asociaciones.
Los bomberos sostienen que existe una distancia entre los derechos establecidos por la legislación y su aplicación efectiva. Por eso, el reclamo del miércoles no estará centrado únicamente en la falta de recursos materiales, sino también en la situación institucional y social de quienes integran los cuerpos activos.
Una mesa de diálogo con Seguridad
Otro de los pedidos será la conformación de una mesa de diálogo permanente con el Ministerio de Seguridad, que permita abordar en forma conjunta las dificultades del sistema.
La intención es contar con un ámbito institucional estable en el que puedan discutirse cuestiones operativas, presupuestarias y de funcionamiento, en lugar de recurrir a encuentros ocasionales cuando aparece una emergencia o un conflicto.
Los bomberos remarcan que durante las últimas semanas hubo avances en algunos aspectos operativos y que esos resultados demostraron, a su criterio, que el diálogo puede generar soluciones. Sin embargo, consideran que todavía quedan pendientes cuestiones de fondo que no pueden resolverse con medidas aisladas.
En ese diagnóstico aparece también la situación de la Federación Mendocina de Bomberos Voluntarios, cuya normalización y funcionamiento institucional constituye otro de los puntos incluidos en la convocatoria.
La Ley 7.679 reconoce a la Federación como la entidad representativa de las asociaciones de Bomberos Voluntarios ante el Poder Ejecutivo provincial y le asigna, entre otras funciones, gestionar subsidios y donaciones, asesorar a las asociaciones y supervisar el cumplimiento de las funciones previstas por la legislación.
La situación de los cuarteles no es nueva. Un proyecto presentado en la Legislatura provincial había advertido sobre dificultades vinculadas con infraestructura, equipamiento, movilidad y recursos humanos. Ese expediente consignó además la existencia de 17 cuarteles de Bomberos Voluntarios en Mendoza.
El reclamo provincial se cruza con la deuda nacional
La protesta mendocina se produce, además, en un contexto de fuerte discusión a nivel nacional por el financiamiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.
El régimen nacional establece que los subsidios para las asociaciones se financian mediante una contribución obligatoria del 5 por mil sobre las primas de seguros, excepto los seguros de vida. Ese aporte está a cargo de las aseguradoras y no puede ser trasladado a los tomadores de las pólizas. La ley establece que los fondos deben ser girados para sostener al sistema bomberil voluntario.
Según los datos difundidos por organizaciones bomberiles y retomados en distintas protestas realizadas durante este año, existiría una acumulación cercana a $59.000 millones en fondos que corresponden al sistema nacional. Los cuarteles denuncian que la demora en la transferencia de esos recursos repercute directamente sobre su capacidad operativa.
El impacto se traduce en cuestiones muy concretas: combustible, reparación de autobombas, mantenimiento de vehículos y adquisición de equipos de protección personal. Las organizaciones sostienen que alrededor del 80% de los cuarteles enfrenta dificultades para afrontar alguno de esos gastos.
La discusión nacional ya provocó movilizaciones y sirenazos en distintos puntos del país. En Mendoza, el reclamo del miércoles tendrá una característica diferente: no será una protesta exclusivamente vinculada con los fondos nacionales, sino una convocatoria que incorpora demandas específicas sobre el funcionamiento del sistema provincial.
La diferencia es importante. Los bomberos mendocinos pretenden que la jornada sirva para instalar una discusión más amplia sobre las condiciones en las que prestan servicio y sobre el reconocimiento efectivo de los derechos que la legislación ya contempla.
Un servicio esencial sostenido por voluntarios
El fondo de la discusión es cómo sostener un sistema que forma parte de la respuesta ante emergencias en Mendoza y que depende, en buena medida, del trabajo voluntario.
La legislación provincial establece que los cuerpos activos integran el Sistema de Defensa Civil y que las asociaciones tienen como misión mantener y capacitar a sus integrantes. Defensa Civil, a su vez, ejerce funciones de supervisión sobre estas organizaciones, incluyendo aspectos vinculados con su funcionamiento, capacitación, utilización de fondos públicos, materiales y prestación del servicio.
El Gobierno provincial ha reconocido públicamente el papel de los Bomberos Voluntarios en incendios, rescates, accidentes y otras emergencias.
Ahora, los propios bomberos buscan que ese reconocimiento se traduzca en condiciones concretas para prestar el servicio.
El abrazo solidario frente a Casa de Gobierno será, en ese sentido, una señal de unidad entre cuarteles de distintos departamentos. La convocatoria pretende evitar una lectura partidaria y concentrar el mensaje en una cuestión básica: quienes tienen la obligación de responder ante una emergencia necesitan contar con los recursos y las condiciones necesarias para hacerlo.
La cita será el miércoles 26 de agosto a las 12, frente a Casa de Gobierno de Mendoza.
La expectativa de los organizadores es que la concentración permita abrir una nueva etapa de conversaciones con las autoridades y avanzar hacia una agenda que incluya no sólo combustible y equipamiento, sino también derechos, beneficios, protección social, financiamiento y reconocimiento para los Bomberos Voluntarios de toda la provincia.
La frase elegida para acompañar el reclamo resume esa agenda: “Muchas obligaciones, pocos derechos”.