Hace 22 años, Diego Latorre jugaba en un Boca caótico y con muchas figuras, algo que hacía complicada la convivencia por culpa de los egos.
Hace 22 años, Diego Latorre jugaba en un Boca caótico y con muchas figuras, algo que hacía complicada la convivencia por culpa de los egos.
Una muestra fue lo que pasó a la salida de una práctica y, molesto, dejaba una frase que quedó grabada para siempre en la memoria del fútbol argentino: "Lo que a mí me parece fuera de lugar es ventilar los problemas. Parece, más que nada, un cabaret".

El enojo de "Gambetita" tenía una historia previa.
Boca venía con un andar irregular en el campeonato y se alejaba de Vélez, puntero del Clausura de la mano de Marcelo Bielsa. Incluso, en el último encuentro, un empate por 1 a 1 ante Central, en la segunda bandeja desplegaron la bandera negra con la leyenda "Gracias x el campeonato".

Uno de los principales apuntados era Latorre. Sus compañeros del plantel le recriminaron que, tras la derrota contra Lanús en la fecha anterior, había ido al programa El Equipo de Primera, de Telefe. Eso se sumó a más disputas internas (en un plantel que contaba con jugadores como Martín Palermo, Guillermo Barros Schelotto, Riquelme, Claudio Caniggia, Oscar Córdoba, Abbondanzieri, Bermúdez, Arruabarrena, Fabbri, Cagna, Arruabarena, entre otros.
"Dije que había cabaret porque, al salir de una práctica, prendí la radio y escucho que un periodista describe todo lo que se había hablado en la reunión interna, de 20 minutos antes. Apenas terminaba de ducharme. Ya sabíamos que había un topo, un compañero que le pasaba información a la prensa. Quise decir puterío. Porque creo que hay un límite, un futbolista no puede hacer eso, romper los códigos que son sagrados en un plantel. Vos podés dar una información si va a jugar un jugador, si el periodista tiene curiosidad... Pero hay cuestiones que son intimidades, que no se pueden contar. De ese jugador no voy a revelar el nombre pero sé quién es. Me dio una bronca exagerada y exploté. No voy a decir quién fue porque es de cobarde decirlo 20 años después. Acusar y denunciar a alguien no es mi estilo", explicó el delantero.
El que bajó la temperatura de la situación fue el "Bambino" Veira con su habitual verborragia ante los periodistas: "No se puede decir que Boca es un cabaret. Un cabaret es un lugar al que uno va una noche a divertirse, a las dos de la mañana con algunos amigos, como lógicamente lo hice yo durante mucho tiempo en el pasado. Esto no es un cabaret", disparó con tono de broma.
Luego de sus declaraciones Latorre fue multado con la quita del 10 por ciento de su sueldo (unos 578 pesos de la época, según Olé).
"Ese era un plantel extraordinario, con grandes jugadores, fuertes, de selección. Yo salí al día siguiente con chistes. Es que Diego no quiso decir eso", recuerda el "Bambino".