Con "Eureka", su quinto álbum, Salta la Banca parece haber encontrado la manera más auténtica de expresar su personalidad. Ellos mismos admiten que es su placa más profesionalmente pulida, más rockera que las anteriores, aunque igual de trovadora.
Con "Eureka", su quinto álbum, Salta la Banca parece haber encontrado la manera más auténtica de expresar su personalidad. Ellos mismos admiten que es su placa más profesionalmente pulida, más rockera que las anteriores, aunque igual de trovadora.
Santiago, como compositor (sus temas preferidos son la crisis de conciencia, el existencialismo urbano y la crítica contra el sistema), vuelve a apuntalar momentos cotidianos relacionados con el abandono, el desamor, el desencanto, el escepticismo y las injusticias sociales con su agudo nihilismo.
Con once canciones 0 km, "Eureka" colecciona instantes que podrían describirse también como una crónica de varias resacas de fin de semana.
Algunas, con aires post románticos, como "Lirio boreal", "Otro domingo", "Unos versos" , "Quebrado", que nos recuerdan a las lluvias que oscurecen la ciudad en invierno, se entrecruzan con otras mini fábulas explosivas y belicosas y con toques metálicos como "No pierdas cuidado", "Siniestro convenio", "El jardín de mis agonías", "Bautismo".
La agrupación, en todo caso, ha conseguido en el resultado final, que estos dos conjuntos de temas, los acústicos y melancólicos y los rifferos y contestatarios, no se accidenten entre sí por su contraste, sino que más bien conjuran el interior y el exterior de un mismo encefalograma emocional.
"En general estas giras nos generan pérdidas, pero igual queríamos presentar el disco fuera de Capital, en la mayor cantidad de escenarios que podamos", expresó Santi a horas de su aterrizaje en Mendoza. "Pero Eureka viene bien. He notado que a la gente le gusta. Armónicamente ha mejorado sustanciosamente en la grabación. Hay una madurez. Trabajamos mucho en el diseño y el clima de cada canción".
- ¿Cómo fue el proceso de grabación?
Santi: -Era todo nuevo para nosotros empezando por el hecho de trabajar con un productor, que no conocíamos personalmente pero que admirábamos. (Se refiere a Alejandro Vázquez, cerebro de álbumes de Spinetta, Charly, Carajo, Bersuit, Divididos, Intoxicados, Massacre). Lo más lógico era tener a Ale Kurz (líder de El Bordo), amigo de años, como una tercera cabeza en este plan de pasar al estudio y la verdad es que nos hizo bien. Es un disco muy distinto a lo que veníamos haciendo.
- ¿Qué pensás del resultado?
- Pienso que “Eureka” es el disco más maduro de la banda. El más prolijo y el que contiene la mejor poesía. Si bien tiene ciertas aristas más marcadas de nuestro costado de protesta tiene también relatos más volados.
- ¿Cómo componés las canciones?
- Me gusta generar distintos climas de acuerdo a las imágenes que se me cruzan por mi cabeza. Si tengo que nombrar a compositores que me gustan, tengo que citar a Andrés Calamaro o Jorge "Perro Viejo" Serrano. Por otro lado, también me gusta la forma de componer de la banda estadounidense “Kings Of Leon”. Eso de imaginar un clima, capturar un momento y convertirla en canción me resulta muy estimulante. "Otro domingo", por ejemplo, tiene mucho de ese proceso.
- Hay una canción llamada "Multitud" que habla del vino, de rituales dionisíacos...
- Además de la vid y el racimo se hizo vino, la canción es una analogía, una oda al dios Baco. Es una reivindicación al ménage à trois y el vino. En la última visita a Mendoza me llevaron a la bodega Salentein y me resultó delirante. Me gusta volver a Mendoza, pero esta vuelta va a ser algo extraña para nosotros porque hace un año falleció un amigazo de la banda, Matías Lopresti. Es raro volver a Mendoza sin poder verlo.
- ¿Cuando arrancó la banda te imaginaste esta escalada vertiginosa?
- No me lo imaginé. Siempre supe que algo nos estaba pasando. No se lo atribuyo a una virtud en particular pero teníamos nuestras sospechas. En realidad tocábamos muy mal pero abajo, en la platea, notábamos que algo sucedía. No sé cómo explicarlo. Quizá había una química. Tocábamos en bares para doscientas personas, ponele un martes, y llenábamos. Era loco. Nos agarraba un trasnoche bárbaro y todos faltábamos al trabajo. También era la cresta de popularidad de Facebook y los comentarios explotaban. No teníamos un buen audio, era todo muy rudimentario, lo admito, era siempre el que podíamos conseguir pero el público siempre estaba. Estuvo desde el comienzo.
Después nos compramos mejores equipos, instrumentos y amplificadores, pero eso implicó un endeudamiento zarpado. Pero sabíamos, como otras bandas emergentes, que buenas herramientas generan un buen vehículo. Eran gastos obligados. Sin embargo, en retrospectiva, nosotros somos una banda nueva de un año a esta parte. Literal. Te doy un ejemplo; Alejandro Vázquez nos fue a escuchar al concierto del Luna Park y cuando oyó el disco, me dijo: "Son otra banda".
- Salta la Banca parece darle continuidad discursiva a grupos como La Caverna, o las Pastillas del Abuelo, cuyas letras críticas contrastan con el rock rollinga. ¿Vos qué pensás al respecto?
- Estoy de acuerdo. Creo que la tragedia de Cromañón generó un cambio de rumbo de una nueva generación de bandas. El rock se reformateó de algún modo hacia un costado más comprometido por reclamar cambios, por exigir justicia. La Vela Puerca o No Te Va A Gustar también pertenecen a esta corriente sísmica. Muchas agrupaciones se sumaron a este especie de abordaje contestatario. Para mí simplemente hay dos maneras de hacer la música: una inspirada en la realidad y otra bien de adentro de uno mismo, en forma de poesía. No podría sentarme a componer una canción porque sí. A veces puedo ser grandilocuente y otras veces bastante escueto y austero. Creo que la poesía tiene esa dualidad, esa ambivalencia.
- Cuando cantás "Que no se repita" se les estruja el corazón a todos. ¿Vos cómo te sentís en ese momento?
- Estaba tan seguro de lo que sentía y pensaba y la canción salió en su momento. Es una de las canciones más pedidas por el público y veo tanta gente involucrada en el caso Cromañón, que está pendiente en el reclamo de que los responsables de la tragedia sean juzgados. Creo que lo que falta en realidad es un poco de consecuencia, más allá del compromiso por la causa.
SLB comenzó a tocar para un puñado de amigos en bares en 2007 y en octubre del año pasado actuaron con entradas agotadas en el Luna Park.
Integrantes: Santiago Aysine en voz, Alberto Grammatico en guitarra, Santiago Maggi en teclado y acordeón, Gonzalo Sosa en bajo, Julián Baranchuk en batería, Mauro Ostinelli en saxo y Juanjo Gáspari en guitarra (ex Ciro y Los Persas y actual Jóvenes Pordioseros).
Ficha
Salta la Banca.
Día: hoy.
Hora: a las 20.
En: N8 Estudio (Godoy Cruz y Mitre).
Entradas: N8 Estudio ; en Galerías Caracol (Moicano y Otra Vida) ; tienda Siempre Deportes, de Luján y Maipú ; tienda Mohs (Maxi Mall, 9 de Julio 1455) ; Musimundo (San Martín 1549) y en tuentrada.com.