La diabetes es una enfermedad tratable que tiene algunas raíces hereditarias y otras prevenibles, provocadas, en gran medida, por dietas poco sanas, falta de actividad física y dificultades en el acceso a los servicios de salud y medicamentos.
La diabetes es una enfermedad tratable que tiene algunas raíces hereditarias y otras prevenibles, provocadas, en gran medida, por dietas poco sanas, falta de actividad física y dificultades en el acceso a los servicios de salud y medicamentos.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de personas con diabetes aumentó y se esperan 522 millones para el año 2030. En 2019, esta enfermedad causó de forma directa 1,5 millones de defunciones.
“La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina (hormona que regula el azúcar en la sangre) o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre) que, con el tiempo, daña gravemente muchos órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos”, explica la Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC.
Además, la profesional agrega que, si no se controla adecuadamente, la diabetes también puede causar otras complicaciones como, por ejemplo, ceguera producida por retinopatía diabética, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular o la amputación de los miembros inferiores, debido a la neuropatía de los pies combinada con la reducción del flujo sanguíneo.

La Dra. El Haj nos comenta que, existen diferentes tipos de diabetes:
Con respecto a las causas, hay algunos factores que pueden aumentar el riesgo de padecer esta enfermedad. Algunos de ellos son: tener más de 45 años, contar con antecedentes familiares de la enfermedad, presentar sobrepeso u obesidad, tener hipertensión arterial o enfermedades cardiovasculares, el colesterol elevado, así como también haber tenido diabetes gestacional.

“La detección precoz y el acceso a los servicios de salud son cruciales para la prevención y el tratamiento. Además, se ha demostrado que medidas simples relacionadas con el estilo de vida son eficaces para prevenir la diabetes de tipo 2 o por lo menos retrasar su aparición”, explica la Dra. El Haj. Según la profesional, algunas medidas que podemos adoptar para evitar esta enfermedad y sus complicaciones son:
Finalmente, la médica explica que, una vez que la enfermedad ya fue diagnosticada, es necesario realizar un tratamiento cuanto antes y seguir hábitos saludables que incluyan una dieta sana y actividad física, además de respetar una serie de controles y cuidados indicados por el profesional médico. La adherencia al tratamiento, la dieta y la actividad física son fundamentales para lograr mejoras sustanciales en la calidad de vida y la disminución de complicaciones.