Cada 29 de septiembre se conmemora el “Día Mundial del Corazón”, con el objetivo de conocer más sobre las enfermedades cardiovasculares (ECV) así como también su prevención, control y las opciones de tratamiento.
Cada 29 de septiembre se conmemora el “Día Mundial del Corazón”, con el objetivo de conocer más sobre las enfermedades cardiovasculares (ECV) así como también su prevención, control y las opciones de tratamiento.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Mundial del Corazón (World Heart Federation -WHF) trabajan año tras año para promover la salud cardiovascular, de manera tal que puedan lograr reducir un 25% la mortalidad prematura por enfermedades cardiovasculares para el año 2025.
La enfermedad cardiovascular (ECV) es la principal causa de muerte en el mundo. De manera combinada, las condiciones que afectan al corazón o a los vasos sanguíneos, como por ejemplo, un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca provoca la muerte de 20,5 millones de personas cada año. La mayoría de estas muertes ocurren en países de medios y bajos ingresos.
“El 80% de las muertes prematuras por ECV se pueden prevenir haciendo pequeños cambios en nuestro estilo de vida: alimentación, ejercicio y control del estrés. Así, podemos controlar mejor la salud de nuestro corazón y vencer las enfermedades cardiovasculares”, señala la Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC.
El Ministerio de Salud de la Nación trabaja de manera integral la promoción de hábitos saludables para el cuidado del corazón:
Estos son ejes básicos y fundamentales para evitar los eventos cardiovasculares, ayudando a mantener registro de tensión arterial en valores normales; disminuir el perímetro abdominal; mantener valores de colesterol “malo” LDL bajos y mejorar el colesterol “bueno” HDL.
“Es importante saber que se pueden evitar las enfermedades cardiovasculares con simples medidas que podemos implementar en el día a día. Pequeños pasos marcan una gran diferencia y permiten vivir de manera más saludable. Necesitamos un corazón fuerte que nos acompañe toda la vida”, concluye la Dra. El Haj.