Salma Hayek
se animó y relató lo que vivió gracias al productor denunciado por muchas actrices,
Harvey Weinstein
. Su historia fue publicada en una extensa columna y en el New York Times. "Durante años, él fue mi monstruo", aseguró ella y dijo mucho más.
Fueron las denuncias de las otras actrices lo que la motivaron a hablar: "Estaba tratando de salvarme del desafío de explicar algunas cosas a la gente que quiero. Por qué excluí algunos detalles al contar que él me acosó. Y por qué por tantos años fui cordial con un hombre que me hirió tan profundamente".
"Sentí que nadie se preocuparía de mi dolor. Quizás eso fue un efecto de todas las veces que me dijeron, especialmente Harvey, que yo no era nadie", aclaró.
Salma coincidió con Harvey en la película Frida donde ella interpretó justamente a Frida Kahlo. "En mi ingenuidad, creí que mi sueño se había hecho realidad. Él había validado los últimos 14 años de mi vida. Había apostado por mí, por una nadie. Dijo que sí. Yo no sabía que vendría mi turno de decir que no", aseguró Salma.
El productor comenzó a acosarla. Iba a su dormitorio, le pedía mirarla mientras se duchaba, hacerle masajes, hacerse sexo oral y tanto más. Una noche la arrastró a la fuerza de una gala en el festival de Venecia y la llevó a una fiesta donde habían prostitutas.
"Sus tácticas de persuasión iban desde hablarme dulcemente a, en un ataque de furia, decirme que me mataría", describió y siguió: "Perdida en la neblina de una especie de síndrome de Estocolmo, quería que él me viera como una artista", confesó.
Para que Salma pudiera seguir con el filme el productor le exigió una escena de sexo con otra mujer y de frente. Ella aceptó. "Llegué al set el día en que íbamos a filmar la escena que yo creía que salvaría la película. Y por primera y última vez en mi carrera, tuve una crisis nerviosa. Mi cuerpo empezó a temblar descontroladamente, no podía respirar bien y empecé a llorar y llorar, sin poder parar, como si estuviera escupiendo lágrimas", rememoró.
"No era porque estaría desnuda con otra mujer. Era porque estaría desnuda con ella para Harvey Weinstein", analizó ahora. Para pasar el momento tomó un tranquilizante que la hizo sentir peor.
Mucho tiempo después Weinstein le dijo: "Estuviste bien en Frida. Hicimos una película hermosa". Salma comentó: "Harvey nunca sabría cuánto significaban esas palabras para mí. Él tampoco sabría nunca cuánto me lastimó. Nunca le mostré cuánto miedo le tenía. Cuando lo veía socialmente sonreía y trataba de recordar las cosas buenas de él, diciéndome que fui a la guerra y gané".