14 de julio de 2014 - 00:00

Recrudecen combates en Ucrania: al menos 18 muertos

El presidente Poroshenko canceló un viaje a Brasil en el que iba a reunirse con Putin. En tanto, el líder ruso y Merkel discutieron posibles salidas a la crisis.

Al menos 18 civiles murieron ayer en sangrientos enfrentamientos en el este de Ucrania entre tropas regulares y separatistas pro rusos, provocando la cancelación de un viaje relámpago a Río de Janeiro del presidente Petro Poroshenko, que aspiraba a entrevistarse con su homólogo ruso Vladimir Putin.

En Río de Janeiro, donde Putin asistió a la final del Mundial de fútbol entre Alemania y Argentina, el presidente ruso se entrevistó con la canciller alemana Angela Merkel, con quien coincidió que la situación en Ucrania está deteriorándose.

Putin y Merkel abogaron por reanudar “urgentemente” las negociaciones entre el gobierno y los separatistas prorrusos en Ucrania, según indicaron por separado los portavoces del Kremlin y del gobierno alemán.

En un encuentro de hora y cuarto consagrado por completo a la situación en Ucrania, “Putin y Merkel llevaron a cabo un diálogo constructivo, en profundidad” y “discutieron detalladamente las opciones posibles para solucionar la situación en Ucrania”, que “tiende a deteriorarse”, indicó el portavoz ruso Dimitri Peskov, citado por la agencia Ria Novosti.

Ambos dirigentes destacaron “la necesidad de reanudar urgentemente el grupo de contacto sobre Ucrania, posiblemente en un formato de videoconferencia”, añadió Peskov.

Por su parte, el portavoz del gobierno alemán calificó de “seria” la situación en el este del país, donde han muerto 18 personas, y enfatizó que tanto Putin como Merkel abogaban por “negociaciones directas” entre Kiev y los rebeldes prorrusos.

Entre las medidas propuestas para salir del conflicto, ambos portavoces destacaron la declaración de un alto el fuego y el intercambio de prisioneros, así como retomar las actividades de vigilancia, según Moscú, y el control de las fronteras entre Rusia y Ucrania, para Berlín.

La explosiva situación en Ucrania, al este de la Unión Europea, se ha cobrado ya la vida de 550 personas.

Sangrientos combates

Al menos 14 soldados murieron en las últimas 24 horas en Donetsk y Marinka, dos localidades controladas por los rebeldes, informaron ayer los servicios médicos de la región.

Otros seis habitantes murieron en Lugansk, otro feudo de los insurgentes, según la alcaldía, mientras el servicio de prensa de la “operación antiterrorista” del gobierno de Ucrania hablaba de tres militares muertos y otros tres heridos ayer por la mañana.

El ejército ucraniano, que tiene cercado Donetsk, llegó esta semana a una distancia de 20 kms de la ciudad, y asegura haber infligido “duras pérdidas” a los insurgentes, mediante bombardeos aéreos tanto en esta localidad como en Lugansk, donde se señalaron “movimientos de tanques”.

En este contexto, el presidente ucraniano Petro Poroshenko consideró “imposible” asistir a la final del Mundial de fútbol en Río.

Las autoridades brasileñas habían asegurado el sábado que Poroshenko viajaría al país, pero horas después la presidencia ucraniana anunció que “dada la situación imperante en Ucrania, el jefe de Estado considera que le es imposible asistir a la final del Mundial”.

De esta forma queda descartado un encuentro con el presidente ruso Vladimir Putin, cuando Ucrania acusa a Moscú de desempeñar un rol clave en la rebelión prorrusa.

Rusia, que forzó en marzo la anexión de la península ucraniana de Crimea tras un referendum no reconocido internacionalmente, apoya a los insurgentes prorrusos.

Por su lado, Ucrania acusa a Moscú de apoyar a los rebeldes enviándoles agentes, mercenarios y armas. Una gran exposición con armas de origen ruso interceptadas a los rebeldes fue inaugurada el sábado en Kiev.

Un misil cayó en Rusia y murió una persona

Moscú. Una persona murió y dos resultaron heridas de gravedad por un proyectil ucraniano que cayó sobre una localidad rusa en la frontera con Ucrania, informó ayer el Ministerio del Exterior de Rusia. Sin embargo, Kiev negó haber disparado un misil en territorio ruso.

El comunicado oficial describió el suceso como una “provocación”y advirtió de la posibilidad de “consecuencias irreversibles, de las que es responsable el bando ucraniano”.

Rusia afirmó que el proyectil ucraniano cayó ayer por la mañana en el patio de un edificio residencial en la localidad rusa de Donetsk. La localidad hace frontera con el inestable oriente de Ucrania, donde una insurgencia separatista lleva tres meses de combates con el gobierno de Kiev.

Por su parte, las autoridades ucranianas negaron que un proyectil ucraniano hubiera caído en territorio ruso. Andriy Lysenko, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional y de Defensa, fue citado por la agencia Interfax diciendo que las tropas ucranianas “no disparan en el territorio de un país vecino. No disparan en zonas residenciales”.

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