Los insurgentes sirios tomaron ayer el control de una base aérea estratégica cerca de Alepo, en el norte de Siria, una victoria importante tras una serie de reveses ante las tropas del régimen del presidente Bashar Al Assad.
Los insurgentes sirios tomaron ayer el control de una base aérea estratégica cerca de Alepo, en el norte de Siria, una victoria importante tras una serie de reveses ante las tropas del régimen del presidente Bashar Al Assad.
Por otra parte, ayer estalló un coche bomba al este de Damasco, en el suburbio druso y cristiano de la capital. Al menos 18 personas murieron, de los cuales tres niños, y 56 resultaron heridas.