Si solo expusiera la conclusión de mi discurso y dijera que inflación es un evidente indicador de calidad de la administración gubernamental, no tengo la menor duda de que muchos lectores no lo creerán por cuanto lo esencial no lo captan nuestros sentidos; otros dudarán; y solo conocedores de la lógica económica coincidirán, por cuya razón relataré el discurso desde el principio.
Inflación proviene del latín inflatio-onis. Acción y efecto de inflar. Para la Ciencia Económica, inflación es el aumento general y sostenido de precios de bienes y servicios durante un lapso determinado.
Dicha definición es desde lo que se percibe, lo que se ve, pero no es lo esencial del fenómeno ni mucho menos su causa.
No es lógico pensar que todos los bienes y servicios aumentan de precio por generación espontánea; sucede que el primer efecto del hecho que genera el fenómeno, que es la emisión monetaria, provoca una disminución del valor de la moneda, del medio que mide la importancia social de todos los demás bienes y servicios.
La reducción de la vara, es decir de la unidad de medida, es decir del valor del dinero, determina el efecto de tener que entregar más medidas por los demás bienes y servicios. Por dicha razón, el segundo efecto del fenómeno es el que se ve: un aumento general de precios.
Debido a que lo visible es su efecto, pareciera que el aumento de precios es causado por los productores. Pero no es así, como lo demuestra la ley natural del valor económico y el orden de los fenómenos.
El valor económico no es una constante ni algo intrínseco de las cosas. Es el efecto de la apreciación subjetiva de utilidad y escasez del bien.
La necesidad humana y la escasez de recursos son los fundamentos de la Economía Política.
En otras palabras, la Economía Política (actividad económica) se origina (nace) por la necesidad humana.
Si lo primero es la necesidad, no puede ser su consecuencia, que es la producción, el origen del mal. La causa de la inflación, por lo tanto, está en otro lugar.
La opinión más aceptada explica que especialmente las altas tasas de inflación se originan por un aumento de la oferta de dinero, es decir, por emisión monetaria.
El aumento de la cantidad de dinero lo aprecian los consumidores a través de la disminución del valor de la moneda, por cuya causa, están dispuestos a entregar mayor cantidad por el mismo bien; esta es la razón del aumento de precios, que provocó el aumento de la oferta monetaria.
El aumento de dinero no aumenta la riqueza social; solo aumenta los precios de bienes y servicios.
Los efectos de la inflación son múltiples y todos perjudiciales para el desarrollo económico.
En primer lugar, cabe destacar que la inflación es un hecho injusto, por cuanto afecta en forma diferente los derechos y obligaciones existentes. Por ejemplo, castiga a los acreedores de montos fijos y beneficia a deudores de iguales condiciones. También se alteran las relaciones de precios debido a las diferentes elasticidades de los productos.
Toda inflación agrega a los mercados inestabilidad e inseguridad, que desalientan la inversión. La inflación es un lastre para la productividad de las empresas. Es por lo tanto un aliado de la desocupación.
En conclusión, inflación es un evidente indicador de la calidad de la administración gubernamental: muestra la injusticia de la praxis, la falla financiera, la incapacidad de mantener constante la unidad de medida económica (el valor de la moneda), y genera inestabilidad, fuente de desequilibrios, inactividad y recesión.