Uno, dos, tres y los golpes ¿siguen? En una semana en la que los árbitros y el VAR volvieron a ser noticia en la Superliga y la Copa Libertadores, Godoy Cruz sufrió por las dos cosas y como si eso fuera poco, la actitud de algunos de sus hinchas en el fútbol de salón, le hicieron también un “regalito”.
El penal que le regalaron a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro fue el primer acto de una semana que pudo ser de ensueño (porque el fútbol femenino consiguió su bicampeonato local) y se transformó en pesadilla.
El gran trabajo realizado por los pibes no se merecía que el sanrafaelino Andrés Merlos lo dejara sin nada por haber tenido una alucinación en la cancha, única manera de entender cómo vio falta en esa jugada.
Porque los árbitros pueden equivocarse en algunas jugadas y eso le da un condimento especial al juego. Todos entendemos que son humanos y pueden interpretar situaciones que otros no, pero lo que no deben hacer es inventar faltas cuando no las hay.
Y eso fue lo que hizo Merlos, lo que fue ratificado por la AFA al suspenderlo.
Porque más allá de todo lo malo que tiene la AFA, todavía mantiene la saludable costumbre de “parar” a los jueces cuando cometen serios errores. Los jueces son profesionales y deben actuar en consecuencia.
Esto debería ser imitado por otros deportes, a veces amateurs en cuánto a los jugadores, pero con árbitros que son profesionales.
El segundo golpe vino en Brasil, donde el VAR vio una mano casi imperceptible en una jugada que estaba terminada y le abrió la puerta a Palmeiras para una goleada. Pesó más el entorno que la justicia y eso lo dejó en claro el propio árbitro con sus declaraciones “me estoy jugando la vida acá”.
Lamentablemente acá nadie investigó los dichos.
En un caso sin VAR y en el otro por culpa de esta herramienta tecnológica. Lo que ratifica que al final es lo mismo y que por ahora, sería más saludable seguir jugando sin el famoso aparatito. Porque eso que en otros deportes solucionó los problemas, en el fútbol ha venido a complejizar la cosa. Cómo ya estaba complejizada desde que se decidió instalar decenas de cámaras para la transmisión de los partidos.
Los jueces están siempre en el ojo de la tormenta. En el caso de este penal, que el árbitro y muchos no ven, una vez que el VAR le dice que debe revisarlo, ya no hay vuelta atrás. Lo dejan expuesto ante los ojos de todos. Si lo cobraba , como hizo, lo iban a criticar, sino lo hacía, sacarían cientos de imágenes al otro día mostrando lo que se había comido.
Hay quienes todavían hablan de aquella jugada de Pinola contra Independiente en la Copa Libertadores del año pasado, en la que el juez fue al VAR pero no cobró penal.
Y el tercer golpe fue en el futsal. Mientras el primer equipo estaba avanzando a paso firme en la Copa de Plata Nacional donde anoche jugaba por un ascensos, el equipo C tombino fue suspendido por seis meses para jugar en los torneos de Fefusa, cómo así también todos los jugadores que integran el plantel.
La sanción se debe al comportamiento de la hinchada tombina en una de las semifinales del certamen de ascenso jugada en Fray Luis Beltrán frente a Banco Nación. Además el equipo tendrá que jugar 20 partidos en condición de visitante desde el 2020.
Obviamente acá hay una instancia de apelación, algo que en el fútbol no existe como tampoco las sanciones ejemplificadoras contra la violencia.
Una semana para olvidar rápidamente. Godoy Cruz es tan grande que tendrá que acostumbrarse a estas situaciones, precio de pertenecer a una élite. La institución, igual, está por encima de todo y eso es lo importante. Como decía Don Quijote “ ladran Sancho…”.