Miles de personas respondieron ayer al llamamiento del movimiento de los Indignados y rodearon el Congreso en Madrid para protestar contra los planes de austeridad del gobierno, pidiendo a los dirigentes políticos que dimitan de sus cargos. “¡No!”, “¡Dimisión!”, y “¡Democracia!” pedían los manifestantes en las pancartas en medio de una multitud que gritaba que los políticos “no nos representan”.