La psicóloga Anne de Jong plantea que las relaciones atraviesan cuatro etapas de desarrollo: enamoramiento, choque de diferencias, autorreflexión y aceptación. Sin embargo, una gran cantidad de parejas se queda atrapada durante décadas en la segunda fase, confundiendo los rasgos de personalidad con defectos intolerables que precipitan rupturas innecesarias.
Esta fricción prolongada genera un desgaste emocional constante donde las discusiones giran siempre sobre los mismos ejes. Ante la frustración acumulada, muchos matrimonios optan por el divorcio como una salida rápida. Sin embargo, las investigaciones indican que el 42 % de las personas divorciadas admite arrepentirse de haber tomado esa decisión.
¿Por qué las parejas se estancan en la segunda fase del amor?
El estancamiento en esta segunda etapa ocurre porque el cerebro reacciona ante las discrepancias cotidianas como si fueran amenazas personales. Al desaparecer la química del enamoramiento inicial, las conductas del otro dejan de fascinar y comienzan a irritar. En ese punto, cada integrante intenta modificar al compañero para recuperar la comodidad perdida, activando mecanismos defensivos de ataque o distanciamiento.
Estudios citados por la especialista confirman que el 69 % de los conflictos de pareja son recurrentes y estructurales. No se originan en falta de amor, sino en diferencias temperamentales, valores y heridas no resueltas de la infancia. Al no reconocer que la discusión es un síntoma individual y no un fallo del vínculo, la pareja repite el mismo ciclo destructivo sin avanzar hacia la verdadera comprensión.
¿Cuáles son las 4 fases del amor según la psicóloga?
- Enamoramiento: fascinación inicial y proyección idealizada de la pareja.
- Choque de diferencias: aparición de desacuerdos, fricción e irritación cotidiana.
- Autorreflexión: mirada interna para asumir la responsabilidad de las propias reacciones.
- Aceptación: compromiso consciente de acompañar al compañero tal como es.
¿Cómo llegar a la fase de aceptación en el amor?
Superar la fase de fricción requiere abandonar el intento de cambiar al otro y asumir la responsabilidad del propio estado emocional. Anne de Jong explica en su libro Diepe Liefde que el paso determinante consiste en desarrollar una curiosidad activa por la pareja y ejercitar la escucha atenta sin ponerse a la defensiva.
"A veces decides separarte por impotencia, distancia o frustración", señala De Jong sobre las decisiones apresuradas. Alcanzar la cuarta etapa, la aceptación, implica elegir acompañar a la pareja incluso en sus momentos más difíciles. La especialista sintetiza esta postura con una premisa clara: "Estoy para ti, incluso cuando estás insoportable".