Morales encontró un viejo paraguas de patio destinado a la basura. La tela estaba destrozada y ya no podía cumplir su función original, pero las varillas y el poste metálico se encontraban en buenas condiciones. En lugar de descartarlo, decidió quitar todo el tejido y probar una segunda vida completamente diferente: convertirlo en un enorme tutor para plantas trepadoras.
Con el crecimiento, las hojas fueron cubriendo progresivamente el esqueleto metálico hasta formar una especie de escultura viva.
Cómo transformar el paraguas en un tutor para pepinos
Lo primero es comprobar que el poste y las varillas todavía sean estructuralmente firmes. Un paraguas extremadamente oxidado, con piezas rotas o uniones flojas no resulta apropiado porque el peso de las plantas aumenta a medida que avanza la temporada.
Después se retira completamente la tela y se conserva únicamente el armazón. El poste puede enterrarse profundamente en tierra o instalarse dentro de un recipiente suficientemente grande y pesado para evitar que el viento lo vuelque.
Desde las distintas varillas se atan hilos resistentes hasta la zona inferior. Esas líneas verticales funcionan como los primeros puntos de agarre para los zarcillos.
Los pepinos se plantan alrededor de la base y, cuando empiezan a crecer, sus tallos se orientan suavemente hacia los hilos y las varillas. Si los espacios entre brazos son demasiado grandes, pueden agregarse más cuerdas horizontales o una malla liviana.
Por qué cultivar pepinos hacia arriba puede ser útil
El concepto no es solamente decorativo. Un documento técnico del INTA sobre cultivo de pepino explica que el tutorado mejora la aireación general de la planta y el aprovechamiento de la radiación, además de facilitar tareas como poda y cosecha.
En producciones bajo cubierta lo considera incluso una práctica fundamental para determinados tipos de pepino.
El planificador de huertas del INTA también contempla el tutorado como una alternativa para el cultivo doméstico del pepino, una especie que puede desarrollarse en cercos y canteros durante la temporada cálida.
Levantar las guías evita además que buena parte de la planta quede extendida sobre la tierra y hace que los frutos resulten más visibles y accesibles al momento de cosecharlos.
El detalle que evita que el paraguas termine cayéndose
La transformación tiene un punto débil: un paraguas abierto ofrece una estructura amplia que puede recibir mucho viento.
Morales recomienda reforzar la base y propone incluso sujetar tramos de hierro de construcción al extremo inferior del poste, para que sean esos elementos los que penetren profundamente en la tierra y aporten estabilidad.
También conviene dejar suficiente espacio alrededor. Cuando el pepino crece con fuerza, la estructura puede terminar completamente cubierta y alcanzar un peso considerable entre hojas, tallos y frutos.