25 de septiembre de 2026 - 16:57

No tires los frascos viejos de crema facial: mirá estas ideas para convertirlos en 5 opciones útiles para casa

Antes de tirar los frascos vacíos de crema facial, podes darles una segunda vida con ideas simples para organizar, decorar y reutilizar en distintos espacios.

Los frascos vacíos de crema facial suelen terminar en la basura una vez que el producto se acaba, aunque muchos tienen un tamaño práctico y tapas que permiten conservar pequeños objetos. Con un poco de limpieza y creatividad, pueden convertirse en recipientes útiles para distintos rincones de la casa.

Reutilizarlos también permite aprovechar materiales que todavía pueden tener una función antes de convertirse en residuos. Desde guardar accesorios pequeños hasta preparar un recipiente para plantas, hay varias formas sencillas de transformar estos envases sin gastar demasiado dinero ni necesitar herramientas especiales.

1. Un organizador pequeño para accesorios y objetos

Una de las opciones más simples es convertir el frasco en un mini organizador para objetos pequeños. Después de lavarlo y secarlo completamente, puede servir para guardar aritos, anillos, gomitas para el pelo, clips, botones o incluso pequeñas piezas que suelen perderse dentro de los cajones.

Si querés darle un aspecto más decorativo, podés cubrir el exterior con papel adhesivo, tela o pintura apta para el material del envase. La tapa también puede personalizarse para conseguir un recipiente que, además de práctico, combine con el espacio donde lo vas a colocar.

2. Un recipiente para guardar semillas

Los frascos de crema también pueden transformarse en pequeños recipientes para conservar semillas. Su tamaño resulta práctico para separar diferentes variedades y mantenerlas organizadas dentro de una caja o estante destinado a la jardinería.

Antes de utilizarlos, es importante que estén completamente limpios y secos, especialmente si el envase tuvo restos de crema. Después podés colocar una etiqueta con el nombre de cada semilla y la fecha en que fue guardada, para evitar confusiones cuando llegue el momento de plantarlas.

3. Una maceta pequeña para decorar la casa

Otra alternativa es convertir el envase en una maceta para plantas pequeñas o esquejes. Para hacerlo, primero hay que comprobar que el material sea adecuado y realizar pequeños orificios en la base para permitir la salida del exceso de agua, siempre que sea posible.

Después se puede agregar sustrato y elegir una planta que no necesite demasiado espacio para sus raíces. También podés decorar el recipiente por fuera y utilizar varios frascos iguales para crear una pequeña colección de plantas en una repisa, escritorio o ventana.

4. Un recipiente para materiales de manualidades

Si tenés materiales pequeños desparramados por la casa, estos envases pueden convertirse en organizadores para manualidades. Sirven para separar cuentas, lentejuelas, botones, mostacillas, clips, chinches u otros elementos que necesitan un lugar específico.

Una buena opción es agrupar varios frascos dentro de una caja y colocar una etiqueta en cada uno. Así, en lugar de tener todos los materiales mezclados, podés encontrar rápidamente lo que necesitás y aprovechar un envase que de otra manera terminaría descartado.

5. Un pequeño recipiente para viajes

Por último, los frascos vacíos pueden reutilizarse para transportar pequeñas cantidades de productos o elementos durante un viaje, siempre que el material y el cierre del envase sean apropiados para ese uso. También pueden servir para llevar accesorios, algodón, hebillas u otros objetos pequeños dentro del bolso.

La clave está en lavarlos muy bien y asegurarse de que no queden restos del producto original. Con una etiqueta o una pequeña decoración, estos envases pueden convertirse en recipientes reutilizables y prácticos para tener a mano en casa o llevar cuando salís.

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