Un tensiómetro automático puede estar funcionando perfectamente y, aun así, mostrar un valor que no representa con precisión la presión arterial real de ese momento. La explicación puede estar en algo tan simple como la posición del cuerpo.
Tomarse la presión arterial parece sencillo, pero una mala postura puede cambiar varios puntos el resultado.
Un tensiómetro automático puede estar funcionando perfectamente y, aun así, mostrar un valor que no representa con precisión la presión arterial real de ese momento. La explicación puede estar en algo tan simple como la posición del cuerpo.
Uno de los errores más frecuentes es medir con el brazo colgando o sin apoyo, especialmente cuando alguien se sienta al borde de una cama o una silla y deja que la mano caiga hacia abajo.
Las recomendaciones oficiales indican que el brazo debe permanecer inmóvil sobre una superficie, con el brazalete situado a la altura aproximada del corazón.
La presión que registra el dispositivo está influida por la diferencia de altura entre el manguito y el corazón. Cuando el brazo queda demasiado abajo, la presión hidrostática puede hacer que el valor registrado resulte superior al real.
La American Heart Association señala que un brazo colgando en lugar de apoyado a nivel cardíaco puede generar lecturas hasta unos 20 mmHg más altas en determinadas condiciones.
No significa que siempre exista una diferencia de esa magnitud, pero muestra que la postura puede ser clínicamente relevante.
Un valor alterado puede llevar a pensar que una persona tiene la presión más alta de lo que realmente está en reposo, especialmente si la medición se interpreta de manera aislada.
El Ministerio de Salud de la Nación recomienda reposar al menos cinco minutos antes de comenzar, permanecer sentado con la espalda apoyada y mantener ambos pies completamente sobre el piso.
El brazo debe estar descubierto, inmóvil sobre una mesa y el brazalete unos dos centímetros por encima del pliegue del codo y a la altura del corazón. Tampoco hay que cruzar las piernas ni hablar durante el procedimiento.
Otros factores también pueden modificar temporalmente la lectura. Se recomienda evitar durante los 30 minutos anteriores actividad física, cigarrillos y determinadas comidas o bebidas, además de vaciar la vejiga antes de sentarse.
La posición no es el único problema. Utilizar un manguito demasiado pequeño para el brazo suele elevar artificialmente el resultado, mientras uno excesivamente grande puede subestimarlo.
La guía argentina sobre hipertensión insiste por eso en utilizar tensiómetros automáticos validados y un brazalete adecuado a la circunferencia del brazo.
Además, una única medición no debería utilizarse para sacar conclusiones definitivas. Las pautas oficiales indican realizar más de una toma y trabajar con el promedio, especialmente cuando se controla la presión en el domicilio.