10 de octubre de 2026 - 12:45

Manuel, adiestrador canino: "Si tu perro se estira cuando te ve no se está desperezando, esa postura es una señal emocional muy poderosa"

El especialista explicó qué significa el particular estiramiento que algunos perros hacen al recibir a sus dueños y por qué conviene prestar atención.

Hay gestos que los perros repiten todos los días y que sus dueños suelen pasar por alto. Uno de ellos aparece cuando una persona llega a casa y su mascota se coloca con las patas delanteras extendidas, el cuerpo inclinado hacia adelante y la cola levantada. Para el adiestrador Manuel, esa postura puede transmitir mucho más que un simple movimiento corporal.

El especialista, creador del canal de YouTube Adiestramiento Canine-Service, explicó que este comportamiento forma parte de las distintas señales que utilizan los perros para comunicarse. Su interpretación apunta especialmente a los casos en los que el animal realiza el gesto justo cuando vuelve a encontrarse con una persona cercana.

El particular estiramiento que aparece al recibir a una persona

La postura consiste en llevar las patas delanteras hacia adelante mientras las traseras permanecen elevadas, una posición que puede parecerse a la que adopta un perro antes de comenzar a jugar. En el lenguaje canino también se la conoce como “play bow”, aunque Manuel se refiere específicamente al contexto de bienvenida cuando el animal la realiza al ver llegar a su dueño.

El detalle que considera importante es el momento en que aparece. Si el perro acaba de despertarse, estirarse puede ser simplemente parte de la transición entre el descanso y la actividad. Cuando ocurre como respuesta a la llegada de una persona, en cambio, el comportamiento puede estar relacionado con la excitación, el vínculo y la intención de interactuar.

“Te extrañé, humano”: qué intenta comunicar

Según la interpretación de Manuel, cuando un perro hace ese movimiento al recibir a alguien que quiere, estaría expresando una especie de saludo afectuoso. El adiestrador lo resume de manera sencilla: para él, es como si el animal estuviera diciendo “te extrañé, humano”.

La explicación tiene que ver con el lenguaje corporal de los perros, que utilizan movimientos, posturas y expresiones para relacionarse con otros animales y con las personas. Por eso, observar cuándo aparece determinado gesto puede aportar información sobre lo que está ocurriendo en ese momento, aunque siempre es necesario considerar el resto de las señales del animal.

Por qué recomienda no ignorar ese gesto

Manuel también plantea que la respuesta del dueño puede formar parte de ese intercambio. Si el perro utiliza la postura como una forma de acercamiento, una caricia, unas palabras amables o unos segundos de atención pueden funcionar como una respuesta al saludo.

Para el adiestrador, ignorar por completo ese momento significa dejar pasar una oportunidad de interacción. Su recomendación es sencilla dedicarle unos segundos al animal y demostrarle afecto, de manera que pueda interpretar esa respuesta como una señal de que el vínculo también es correspondido.

Una señal que debe interpretarse junto con otras

Aunque el gesto pueda resultar tierno, no conviene interpretar cualquier estiramiento de un perro de la misma manera. Los animales también se estiran después de dormir, al comenzar a moverse o luego de una actividad física, por lo que el contexto es fundamental para entender qué está expresando.

Además, el lenguaje corporal canino incluye muchas otras señales que pueden ayudar a completar la interpretación: la posición de las orejas y la cola, la tensión del cuerpo, la mirada y la intención de acercarse o alejarse. Por eso, más que quedarse con un único movimiento, observar el conjunto permite conocer mejor las formas en que cada mascota comunica sus emociones y necesidades.

LAS MAS LEIDAS