16 de octubre de 2026 - 14:15

En apenas 15 horas, transforman 2 toneladas de plástico reciclado en una casa de 27 m² para una madre y sus 9 hijos

La estructura utiliza piezas que se encastran de manera similar a un juego de construcción y el sistema permite reutilizar residuos que de otro modo terminarían descartados.

Una casa de 27 metros cuadrados construida con bloques fabricados a partir de plástico reciclado se convirtió en uno de los proyectos experimentales de vivienda social de TETO Brasil. La estructura fue levantada en apenas 15 horas en Porto de Areia, una comunidad de Carapicuíba, en la región metropolitana de São Paulo.

La primera beneficiaria fue Rejane Alves de Souza, que entonces tenía 45 años, era madre de nueve hijos y abuela de 12 nietos. La vivienda fue terminada y entregada en 2023, aunque la historia volvió a circular con fuerza durante 2026.

Ese dato temporal es importante: no se trata de una construcción realizada originalmente en 2026, sino de un proyecto anterior que volvió a hacerse viral.

Bloques reciclados que se encastran entre sí

La iniciativa se llamó Moradia Semente Eco Sustentável y fue desarrollada por TETO Brasil en conjunto con Fuplastic, Amanco Wavin y Biosaneamento.

La característica central está en las paredes. En lugar de utilizar mampostería convencional, los bloques modulares de plástico reciclado se encastran unos con otros, lo que reduce buena parte de los trabajos húmedos y permite acelerar notablemente la etapa de montaje.

TETO informó que la tecnología aplicada a una vivienda de este tipo permite retirar de la naturaleza el equivalente a unas dos toneladas de residuos.

Por eso es más preciso hablar de esa capacidad ambiental que afirmar simplemente que toda la casa pesa exactamente dos toneladas de plástico.

Qué tiene una casa de apenas 27 m²

El modelo fue diseñado como una respuesta de emergencia para familias en situaciones habitacionales especialmente precarias.

Los 27 m² se distribuyen en tres espacios principales: sala con cocina, un dormitorio y un baño. La construcción se entrega además con instalaciones eléctricas e hidráulicas.

En la primera vivienda de Porto de Areia también se incorporó un biodigestor como solución sanitaria, mientras que el techo utilizó un material reciclable elaborado, entre otros componentes, a partir de envases multicapa como cajas de leche y jugo.

TETO calcula una vida útil mínima cercana a 25 años para esta tipología, siempre sujeta a las condiciones de instalación y mantenimiento.

El proyecto continuó después de la primera experiencia

La casa de Rejane funcionó como unidad piloto. Durante 2024, TETO entregó otras dos viviendas con la misma metodología en Porto de Areia, financiadas mediante una colaboración con el Fondo Comunitario de Airbnb.

El objetivo no es plantear al plástico como reemplazo universal del ladrillo, sino explorar una forma modular de reutilizar residuos y reducir los tiempos de obra en proyectos sociales.

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