Las alacenas altas están perdiendo protagonismo en algunos proyectos de decoración y diseño de cocina. La propuesta busca despejar paredes y reorganizar el guardado del hogar mediante cajones, módulos de despensa y muebles bajos. No significa que hayan dejado de ser útiles ni que convenga retirarlas en cualquier ambiente.
El cambio aparece especialmente donde existe espacio para compensar la capacidad que se pierde. Quitar una fila de muebles sin planificar reemplazos puede dejar una cocina más despejada, pero menos funcional.
Qué muestra el informe de tendencias
Según una nota de Good Housekeeping que cita el informe de tendencias de cocina 2027 de la NKBA, un 27% de los diseñadores espera incorporar menos gabinetes superiores durante los próximos tres años.
La cifra expresa una expectativa de diseño. No indica que ese porcentaje de hogares ya haya retirado las alacenas ni demuestra que se trate de una preferencia general en Argentina.
La publicación oficial de la NKBA confirma un panorama de distribuciones más personalizadas y espacios de guardado especializados. La alternativa sin muebles altos forma parte de una discusión más amplia sobre cómo se utiliza cada cocina.
Por qué algunos proyectos reducen las alacenas
La decisión puede responder a varias necesidades:
- Despejar visualmente una pared, evitando una fila continua de volúmenes.
- Dar protagonismo al revestimiento, una ventana o una terminación.
- Mejorar el acceso al contenido, trasladando piezas frecuentes a cajones.
- Concentrar alimentos y utensilios en una despensa.
- Adaptar el mobiliario a la altura y movilidad de quienes lo usan.
Los cajones profundos permiten ver parte del contenido desde arriba. Sin embargo, necesitan dimensiones y herrajes adecuados para soportar lo que vas a guardar.
Los estantes abiertos son otra posibilidad, aunque dejan los objetos más expuestos al polvo y la grasa. Reemplazar una alacena por estantes no elimina el trabajo de mantenimiento.
Qué revisar antes de sacar muebles de tu cocina
Hacé un inventario de vajilla, alimentos y utensilios. Después calculá qué capacidad perderías y dónde iría cada grupo.
En una cocina pequeña, las alacenas pueden seguir siendo fundamentales. También podés conservar solo algunas, reducir su cantidad o elegir una distribución que libere un sector sin vaciar toda la pared.
No hace falta reformar por una tendencia. La mejor decisión es la que permite guardar, alcanzar y limpiar con comodidad, sin obligarte a llenar la mesada de objetos que antes tenían lugar.
Antes de desmontar, pedí una evaluación de fijaciones e instalaciones. Una cocina funcional necesita que el cambio visual esté acompañado por una solución real de guardado.