El Evangelio de hoy Jesús pregunta: "El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres?". El Papa Francisco en la homilía "la Autoridad...", Santa Marta, 14 de enero de 2020, explica "Cuánto mal hacen los cristianos "incoherentes" y los pastores "esquizofrénicos" que no dan testimonio alejándose así del estilo del Señor, de su auténtica "autoridad”.
"Jesús enseñaba como quien que tiene autoridad". El evangelio de Marcos (Mc 1, 21b-28) hoy relata la enseñanza de Jesús en el templo y la reacción de la gente a su manera de actuar con "autoridad", a diferencia de los escribas.
¿Qué autoridad tiene Jesús? Es el estilo del Señor, esa «señoría» —digamos— con la que el Señor actuaba, enseñaba, sanaba y escuchaba. Este estilo «señor» —que emana de su interior— demuestra… ¿qué demuestra? Consistencia. Jesús tenía autoridad porque era consecuente entre lo que enseñaba y lo que hacía, es decir, en su forma de vivir.
Esa consistencia es lo que define a una persona con autoridad: «Esta persona tiene autoridad, esta persona tiene autoridad, porque es consecuente», es decir, da testimonio. La autoridad se manifiesta en esto: la consistencia y el testimonio”. sostiene el Papa Francisco en la homilía "la Autoridad...", Santa Marta, 14 de enero de 2020
La Palabra de Dios nos brinda una oportunidad para la reflexión. A continuación, compartimos las lecturas del sábado 30 de mayo de 2026 según el Vaticano.
Carta del apóstol San Judas
Judas 17. 20-25
Queridos hermanos: Recuerden las palabras que les predicaron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Consolídense sobre el cimiento de su fe santa, oren movidos por el Espíritu Santo, conserven en ustedes el amor a Dios, en espera de que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo les dé la vida eterna.
A los indecisos traten de convencerlos, para arrancarlos del fuego de la condenación; a los otros, manifiéstenles compasión, pero con cautela, aborreciendo aun la ropa contaminada por su mala vida.
Al Dios único, nuestro Salvador, que puede preservarlos a ustedes de todo pecado y hacer que se presenten ante su gloria gozosos y sin mancha, honor y gloria, fuerza y poder, por Jesucristo, nuestro Señor, desde siempre, ahora y por todos los siglos. Amén.
Marcos 11, 27-33
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén, y mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: “¿Con qué autoridad haces todo esto? ¿Quién te ha dado autoridad para actuar así?”
Jesús les respondió: “Les voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les diré con qué autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contéstenme”.
Ellos se pusieron a razonar entre sí: “Si le decimos que de Dios, nos dirá: ‘Entonces ¿por qué no le creyeron?’, y ¿si le decimos que de los hombres…?” Pero, como le tenían miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a Jesús: “No lo sabemos”. Entonces Jesús les replicó: “Pues tampoco yo les diré con qué autoridad hago todo esto”.
Es palabra de Dios.