9 de octubre de 2026 - 13:00

Comparar supermercados puede hacer la diferencia: qué productos registraron una dispersión de precios del 9,2%

Un relevamiento de precios en supermercados detectó mayores diferencias en frutas y verduras: qué mirar para conseguir ahorro en las compras.

El estudio fue elaborado por el Centro de Estudios Cuantitativos en Negocios de la Universidad de San Andrés con datos del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos, conocido como SEPA. El indicador permite observar cómo varían los valores de productos idénticos entre cadenas, según la descripción del relevamiento.

En qué productos se encontraron las mayores diferencias

Los resultados difundidos para septiembre de 2026 muestran que los alimentos frescos merecen especial atención al comparar. La dispersión informada por categoría fue:

  • Frutas y verduras: 9,2%.

  • Comidas preparadas: 5,8%.

  • Carnes: 3,9%.

  • Productos de almacén: 3,7%.

  • Panadería: 2,4%.

  • Electrodomésticos y electrónica: 2,1%.

  • Productos de farmacia: 1,8%.

Son indicadores por rubro, no porcentajes de ahorro garantizados para una compra particular. Tampoco significa que cualquier fruta cueste exactamente un 9,2% más en otro local, ni que esa cifra sea la diferencia máxima entre dos precios.

Para usar el dato en la vida cotidiana, podés empezar por los productos que comprás seguido y que representan una parte importante de tu presupuesto. Una diferencia pequeña repetida todas las semanas puede pesar más que una oferta aislada sobre algo que casi nunca necesitás.

Cómo comparar antes de pagar sin confundirse con las ofertas

La primera regla es mirar el precio por kilo, litro o unidad comparable. Dos paquetes pueden tener valores parecidos en la góndola y contener cantidades distintas. Comparar únicamente el precio grande del cartel puede ocultar esa diferencia.

En frutas, verduras y carnes, también revisá la calidad, la variedad y la presentación. Un producto más barato no necesariamente rinde lo mismo si tiene partes deterioradas, necesita mucho descarte o se vende con características diferentes.

Las promociones requieren otra comprobación: cuánto terminás pagando y bajo qué condiciones. Revisá si el descuento exige una tarjeta, un día específico, una compra mínima o varias unidades. Si necesitás comprar de más para acceder, calculá si realmente vas a aprovecharlo.

Podés armar una lista breve con cinco o seis productos habituales y anotar sus valores en dos comercios cercanos. Comparar siempre los mismos artículos ayuda a reconocer dónde conviene cada compra, sin tener que revisar todas las góndolas cada vez que salís.

Cuándo vale la pena ir a otro supermercado

El ahorro depende también del traslado. Como ejemplo hipotético, si una compra cuesta $20.000 en un comercio y $18.500 en otro, la diferencia es de $1.500. Ese monto debe evaluarse junto con el pasaje, el combustible o el envío que implique conseguirla.

Por eso, repartir una compra entre varios locales puede convenir cuando están cerca o forman parte de tu recorrido habitual. Viajar especialmente por una diferencia pequeña puede consumir el beneficio antes de volver a casa.

El relevamiento orienta sobre qué categorías mirar primero, pero la decisión se resuelve con los precios disponibles donde comprás. Compará el importe final de lo que necesitás, su calidad y el costo de conseguirlo: esa cuenta permite saber si cambiar de supermercado mejora realmente tu presupuesto.

Tags: precios, supermercados, compras, ahorro.

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