Los repasadores de cocina están en contacto permanente con agua, restos de comida, aceite y distintas superficies. Con el uso diario, pueden acumular manchas de grasa difíciles de eliminar, incluso después de pasar por el lavarropas. Además, cuando permanecen húmedos durante mucho tiempo, es habitual que desarrollen olores desagradables.
Para solucionar este problema, la especialista en limpieza y creadora de contenido Alejandra Docampo compartió un procedimiento que utiliza jabón y jugo de limón. Su propuesta consiste en hervir los repasadores antes del lavado para facilitar el desprendimiento de la suciedad.
Es importante no mezclar jugo de limón con lavandina, ya que la combinación de sustancias ácidas con productos que contienen hipoclorito puede liberar gases peligrosos.
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Por qué recomienda hervir los repasadores con limón y jabón
El método combina la acción del agua caliente con la capacidad limpiadora del jabón.
Cuando un repasador acumula grasa, parte de los residuos puede quedar adherida a las fibras del tejido. Esto dificulta su eliminación con un lavado rápido o con agua fría.
El calor ayuda a ablandar ciertos depósitos grasos, mientras que el jabón contiene sustancias que permiten desprenderlos y dispersarlos en el agua.
Por su parte, el jugo de limón aporta acidez y puede contribuir a reducir algunos olores, aunque no reemplaza la acción del detergente ni garantiza la desinfección del tejido.
Según el método difundido por Docampo, este tratamiento funciona como un prelavado para facilitar la limpieza posterior en el lavarropas.
Si se utiliza detergente para platos, debe tenerse en cuenta que puede producir mucha espuma y no es conveniente incorporarlo directamente al lavarropas.
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Cómo limpiar los repasadores grasientos con limón y jabón paso a paso
Para realizar este procedimiento es importante utilizar una olla adecuada y manipular el agua caliente con precaución.
Ingredientes y materiales:
- 1 cucharada de jugo de limón.
- 2 cucharadas de jabón líquido apto para lavar textiles.
- Agua suficiente para cubrir los repasadores.
- 1 olla grande.
- 1 pinza de cocina resistente al calor.
- Repasadores de algodón aptos para altas temperaturas.
Paso a paso:
- Prepará la olla: agregá suficiente agua para cubrir los repasadores sin llenarla hasta el borde.
- Incorporá el limón: añadí una cucharada de jugo de limón al agua.
- Sumá el jabón: agregá dos cucharadas de jabón líquido apto para textiles y mezclá suavemente.
- Calentá el agua: llevá la preparación al fuego hasta que esté bien caliente. Evitá una ebullición intensa, especialmente si el jabón produce espuma.
- Introducí los repasadores: colocá las telas con cuidado, utilizando una pinza para evitar salpicaduras.
- Dejá actuar: mantené el agua caliente durante unos 10 a 15 minutos, sin dejar la olla desatendida.
- Apagá el fuego: esperá a que el agua se enfríe lo suficiente antes de retirar los repasadores.
- Lavá normalmente: pasalos al lavarropas con el detergente habitual y seleccioná un programa compatible con la tela.
- Secá completamente: extendelos al aire libre o en un ambiente ventilado antes de guardarlos.
La frecuencia de limpieza depende del uso que se les dé y del tipo de suciedad que acumulen.
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Durante el procedimiento, el agua puede adquirir un tono oscuro debido al desprendimiento de residuos. Sin embargo, este cambio de color no demuestra por sí solo que se hayan eliminado todas las manchas o los microorganismos.