También plantea detectar posibles coincidencias entre elementos balísticos provenientes de distintos hechos y generar información técnico-científica que pueda ser utilizada en investigaciones criminales.
La autoridad de aplicación será el Ministerio de Seguridad y Justicia o el organismo que en el futuro lo reemplace. El laboratorio funcionará como un organismo técnico-científico especializado dentro de la Policía Científica y tendrá a su cargo la recepción, control, registro, procesamiento, cotejo y resguardo de las muestras.
Entre sus funciones estará recibir evidencias remitidas por organismos competentes, procesarlas mediante los sistemas tecnológicos disponibles, incorporarlas al banco y realizar cotejos que permitan detectar correspondencias entre perfiles.
El sistema trabaja mediante el Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS), una tecnología que analiza las marcas particulares que cada arma deja sobre los proyectiles y las vainas al momento de ser disparada.
“Muchas veces tenemos solo la vaina, muchas veces tenemos el arma. De toda esa evidencia este laboratorio permite hacer cotejos y comparaciones”, explicó Rus.
Una base de 251 muestras y 117 coincidencias
Durante la presentación, la ministra difundió los primeros resultados obtenidos desde que comenzó a funcionar el laboratorio. Según precisó, durante los primeros ocho meses se conformó una base de 251 muestras y se obtuvieron 117 coincidencias positivas.
De acuerdo con Rus, esos resultados representan una efectividad cinco veces superior a la obtenida durante los últimos diez años con el sistema manual utilizado anteriormente.
La tecnología permite trabajar con vainas servidas, proyectiles y muestras testigo producidas a partir de armas recuperadas. Una coincidencia balística no implica por sí misma identificar al autor de un delito, sino establecer que determinadas evidencias presentan características compatibles y pueden estar relacionadas.
“Sirve para poder vincular hechos delictivos, para saber qué tipo de arma se utilizó en un hecho y si a su vez se utilizó en un robo o en un abuso de armas”, señaló la ministra.
El caso Leonel, uno de los ejemplos expuestos por Rus
Durante la presentación, Rus mencionó como uno de los ejemplos de aplicación del sistema el caso de Leonel Santino Ortiz, el niño de 7 años que fue asesinado a balazos en septiembre en Las Heras, durante un ataque contra una vivienda en la que se encontraba junto a otros integrantes de su familia.
En esa investigación no se logró recuperar el arma homicida, pero el análisis de las evidencias balísticas permitió determinar que durante el ataque se utilizaron dos armas de calibres diferentes.
A partir de esos registros, el sistema detectó coincidencias que permitieron relacionar una de esas armas con otros hechos ocurridos anteriormente en Mendoza.
Según detalló Rus, esa misma arma había sido utilizada en un episodio registrado en julio en la misma villa y luego apareció vinculada con otros dos hechos ocurridos en agosto, uno en el barrio Escorihuela y otro en el barrio Santa Rita.
Ese tipo de cotejos permite comparar una evidencia hallada en una escena con registros anteriores o posteriores y establecer posibles conexiones entre distintos hechos. Para Rus, la herramienta permite “reconstruir una trayectoria delictiva” y aportar información sobre vínculos entre hechos, sospechosos u organizaciones.
Qué información ingresará al Banco Provincial
El proyecto dispone que el Banco Provincial de Perfiles Balísticos estará integrado por los perfiles obtenidos de proyectiles, vainas servidas y otros elementos de interés balístico procesados por el laboratorio.
La norma diferencia las muestras según su procedencia. Entre ellas aparecen aquellas obtenidas de armas vinculadas con procedimientos administrativos y las provenientes de investigaciones y actuaciones judiciales. También contempla muestras testigo generadas a partir de armas que sean incorporadas al sistema.
La iniciativa prevé que ingresen progresivamente perfiles correspondientes a armas secuestradas, incautadas, decomisadas, halladas o recuperadas, además de las utilizadas por fuerzas policiales y penitenciarias. Asimismo, el proyecto alcanza a las armas pertenecientes a empresas de seguridad privada sujetas a control provincial.
La ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, junto a la vicegobernadora, Hebe Casado.
En cambio, para los legítimos usuarios civiles, la incorporación será voluntaria. El proyecto aclara que esa inclusión no modifica ni sustituye las obligaciones de registro y autorización establecidas por la normativa nacional.
Acceso restringido y cruce con otras bases
El proyecto establece además que la información contenida en el banco tendrá acceso restringido y deberá utilizarse exclusivamente para los fines previstos por la ley, bajo criterios de seguridad, confidencialidad, integridad y trazabilidad.
También contempla la interoperabilidad con otros bancos y sistemas de información balística, tanto provinciales como nacionales, siempre que existan condiciones técnicas y acuerdos que permitan realizar los cruces.
Rus señaló que los equipos provinciales ya trabajan con fuerzas federales para vincular bases de datos y ampliar las posibilidades de comparación.
Según la ministra, esa articulación puede resultar especialmente útil en investigaciones relacionadas con narcotráfico, contrabando y circulación ilegal de armas que exceden los límites de una jurisdicción.
Rus afirmó además que Mendoza es, según la información del Gobierno provincial, la única provincia cuya Policía cuenta con un sistema IBIS de estas características, mientras que a nivel nacional la tecnología también es utilizada por fuerzas federales.
El foco sobre la circulación ilegal de armas
La ministra sostuvo que uno de los objetivos de la iniciativa es utilizar la información balística no solamente para vincular hechos ya investigados, sino también para reconstruir cómo circulan determinadas armas y municiones dentro de ámbitos delictivos. “Lo que queremos hacer es cortar el circuito de armas”, afirmó Rus.
La funcionaria vinculó esta herramienta con otras tecnologías incorporadas por Seguridad, como drones, cámaras de videovigilancia, reconocimiento facial y genética forense.
“Lo importante es ir al fondo del problema: ver cómo se distribuyen estas armas, cómo las adquieren y quién les provee las municiones”, indicó.
El proyecto también contempla una implementación progresiva del banco, de acuerdo con la capacidad operativa y tecnológica disponible, y habilita al Ministerio de Seguridad y Justicia a celebrar convenios de cooperación con organismos públicos y privados para facilitar el intercambio de perfiles y la incorporación de información al sistema.
El Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas fue inaugurado en febrero luego de una inversión provincial superior a US$1,6 millones. Con el proyecto ingresado al Senado, el Ejecutivo busca establecer por ley su funcionamiento, definir las reglas para la incorporación y protección de los perfiles y avanzar con la conformación progresiva del Banco Provincial de Perfiles Balísticos.