La Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS) envió una carta a la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, y al conjunto de los senadores para reclamar que se retome de manera urgente el tratamiento del proyecto de ley de prevención de la ludopatía y regulación de los juegos de azar y las apuestas en línea.
La entidad advirtió que la iniciativa, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, corre riesgo de perder estado parlamentario en noviembre.
Bajo la consigna “Es tiempo de cuidar. Es tiempo de legislar. Es tiempo de actuar”, la Iglesia pidió a los legisladores que alcancen los acuerdos necesarios para convertir el proyecto en ley antes de que venza el plazo. Además, alertó sobre las consecuencias sociales, familiares y sanitarias de las apuestas online, especialmente entre niños, adolescentes y jóvenes.
La Iglesia advirtió que el proyecto puede perder estado parlamentario
En la carta dirigida a Villarruel y a los integrantes del Senado, la Comisión Episcopal de Pastoral Social expresó su preocupación por la falta de avances en el tratamiento legislativo de la iniciativa.
El organismo señaló que existe “el riesgo concreto de perder estado parlamentario el próximo mes de noviembre”, una situación que podría derivar en el archivo del proyecto, pese a que ya obtuvo la aprobación de la Cámara de Diputados.
Frente a ese escenario, la CEPAS instó a los senadores a retomar el debate y construir los consensos políticos necesarios para sancionar la norma antes del vencimiento del plazo. La comisión sostuvo que la problemática de la ludopatía ya no puede considerarse una amenaza futura, sino una realidad que afecta a distintos sectores de la sociedad.
“Sus daños son evidentes y están a la vista de nuestras familias, nuestras escuelas, nuestros clubes y nuestras comunidades”, advirtió la entidad en el documento.
Un reclamo que la Iglesia sostiene desde hace más de dos años
El pedido dirigido a la vicepresidenta se suma a una serie de pronunciamientos de la Iglesia católica sobre el crecimiento de las apuestas en línea y sus consecuencias, especialmente entre los sectores más jóvenes.
En julio de 2024, las pastorales sociales de todo el país impulsaron la campaña “Apostar no es un juego”, con el objetivo de visibilizar los riesgos asociados a las plataformas digitales de apuestas y alertar sobre su impacto en niños, adolescentes y jóvenes.
En noviembre de ese año, la CEPAS solicitó formalmente a la Cámara de Diputados que avanzara con el tratamiento del proyecto. En febrero de 2025, trasladó el reclamo al Senado y advirtió sobre la consolidación de una “cultura de la timba y del azar”, que puede comprometer la libertad y el bienestar de quienes desarrollan conductas problemáticas vinculadas al juego.
Más tarde, en octubre de 2025, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) endureció su postura y definió la ludopatía como “un atentado contra la vida”. En ese pronunciamiento, los obispos también alertaron sobre los riesgos de que los teléfonos celulares se conviertan en una vía de acceso permanente a los juegos de azar.
El reclamo por una mayor responsabilidad del estado
En la nueva carta, la comisión episcopal planteó que el debate ya no debería limitarse a reconocer la existencia del problema, sino que debe traducirse en medidas concretas para prevenir sus consecuencias.
En ese sentido, sostuvo que el estado tiene la responsabilidad de proteger a las personas en situación de vulnerabilidad y cuestionó que los intereses económicos vinculados a las apuestas puedan avanzar mientras numerosas familias enfrentan los efectos de la adicción.
Para reforzar su postura, la CEPAS citó palabras atribuidas al papa León XIV sobre la necesidad de evitar “la idolatría del lucro que sacrifica a los débiles”. La referencia apunta a cuestionar un modelo en el que, según la entidad, los beneficios económicos de la actividad pueden quedar concentrados, mientras sus consecuencias negativas se extienden al conjunto de la sociedad.
La comisión también advirtió que la falta de una respuesta legislativa no es una posición neutral. “No hacer nada” constituye una decisión que, según expresó, puede profundizar los daños humanos, familiares, sociales y sanitarios asociados a la ludopatía.
El Senado tiene el proyecto en su poder, tras la media sanción en Diputados
Charly Díaz Azcue/Comunicación Senado
Las apuestas online y el impacto en niños y adolescentes
Otro de los ejes del reclamo es la preocupación por la exposición de niños y adolescentes a las plataformas de apuestas digitales.
Para respaldar su advertencia, la comisión episcopal hizo referencia a investigaciones de UNICEF Argentina y del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina, organismos que han estudiado los riesgos asociados a las apuestas online y sus posibles consecuencias sobre la salud mental y el desarrollo integral de los menores.
La Iglesia considera que la expansión de estas plataformas y la facilidad de acceso desde dispositivos digitales hacen necesario contar con herramientas legales que permitan prevenir conductas problemáticas, establecer controles y proteger a quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad.
En ese contexto, la CEPAS remarcó que los costos derivados de la ludopatía no recaen únicamente sobre quienes apuestan, sino también sobre sus familias y comunidades.
El pedido final al Senado para sancionar la ley
En el tramo final de la carta, la Comisión Episcopal de Pastoral Social instó a los senadores a asumir la responsabilidad institucional que les corresponde y a retomar de inmediato el debate sobre la regulación de las apuestas en línea.
El organismo pidió que se alcancen los acuerdos necesarios para que el proyecto avance antes de noviembre y no pierda estado parlamentario. “Frente al sufrimiento de tantos, no actuar no puede ser una opción”, concluyó la entidad, al reiterar su llamado a establecer un marco legal para prevenir la ludopatía y regular los juegos de azar digitales.
La iniciativa busca instalar nuevamente el tema en la agenda del Congreso, en un contexto en el que la Iglesia advierte sobre la necesidad de fortalecer la prevención y los mecanismos de protección frente al crecimiento de las apuestas online.