Las elecciones de medio mandato (midterms) en Estados Unidos, realizadas ayer, 3 de noviembre, dejaron una victoria histórica del Partido Demócrata, que obtuvo la mayoría de las bancas tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado y recuperó así el control del Congreso estadounidense. Este nuevo escenario político, genera interrogantes sobre el posible impacto en la relación con Argentina.
La relación entre ambos países es estratégica y abarca distintos ámbitos, como el comercio exterior, las inversiones y el financiamiento, además del plano político. En la actualidad, el vínculo está marcado por la cercanía entre los gobiernos de Donald Trump y Javier Milei, por lo que el cambio en la composición del Congreso plantea dudas sobre el futuro de la relación bilateral.
Sin embargo, José María Videla, subsecretario de Relaciones Internacionales de Mendoza, consideró que los resultados electorales no tendrán grandes consecuencias para la Argentina. Consultado por Los Andes, señaló que el país recibió apoyo de Estados Unidos independientemente del partido que estuviera en el gobierno.
"Previo a la administración Trump, durante la administración Biden, el gobierno del presidente Milei recibió un fuerte apoyo del gobierno americano. Por eso creo que no va a haber grandes cambios ni grandes impactos en la economía argentina", explicó.
Esto se debe, según indicó, a la posición estratégica del país y a la existencia de una política de corto, mediano y largo plazo para desarrollar minerales críticos, petróleo y gas (oil and gas) en Argentina.
Por su parte, José Octavio "Pilo" Bordón, ex gobernador de Mendoza y ex embajador argentino en Estados Unidos, coincidió con José María Videla y dijo que la relación entre ambos países no se verá interrumpida. Sostuvo que Trump seguirá teniendo una buena relación con Milei y que los demócratas también buscarán mantener vínculos con Argentina.
Sin embargo, advirtió que el presidente estadounidense tendrá menos margen de acción para intervenir en favor del gobierno argentino, como ocurrió con el respaldo financiero que brindó a Milei antes de las elecciones. "Esto no lo va a poder hacer", afirmó.
Pilo Bordón: "No hay lugar para subordinaciones automáticas"
Bordón planteó también una mirada más crítica sobre el alineamiento del gobierno de Javier Milei con la administración de Donald Trump. Consideró que la política exterior argentina debería tener mayor autonomía y fortalecer los vínculos con otros países, especialmente con los de la región.
“Hoy esta subordinación a Estados Unidos y a la política del presidente Trump por parte del presidente Milei no solamente no corresponde en ningún caso, sino que estamos en un mundo que he definido como de un bipolarismo conflictivo entre China y Estados Unidos, no hegemónico, porque la gran mayoría de las potencias, que no son superpotencias, entienden que en este espacio de competencia no hegemónica no hay lugar para subordinaciones automáticas”, analizó.
A su entender, Argentina debería evitar tanto la confrontación como la dependencia y procurar mantener buenas relaciones con ambas potencias.
Para Bordón, el resultado electoral también debería llevar al presidente argentino a revisar el lugar que ocupa la política exterior en su gestión. En ese sentido, recordó que Milei fue elegido para gobernar el país y no para convertirse en "el profeta del pensamiento libertario en el mundo".
Por eso, consideró necesario fortalecer las relaciones con los países vecinos y construir una política exterior que no dependa exclusivamente de los vínculos personales con Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. También planteó la importancia de mantener contactos con los demócratas y con los gobiernos de los distintos estados estadounidenses.
Por otra parte, advirtió sobre el riesgo de que Argentina pierda de vista sus propios intereses y su tradición diplomática por seguir las decisiones de otros países. "Lo que me preocupa es que perdamos nuestra dimensión de nuestros intereses y de nuestra tradición en política exterior", señaló.
En materia comercial, destacó que Argentina tiene sus exportaciones diversificadas y posibilidades de crecer en mercados emergentes, especialmente en los países del Indo-Pacífico.
Resultados que sorprendieron
Aunque los republicanos esperaban perder la mayoría en la Cámara de Representantes, la magnitud de la victoria demócrata superó las previsiones iniciales.
Los demócratas consiguieron al menos 54 bancas, frente a las 44 de los republicanos. Además, lograron arrebatarles escaños clave en territorios históricamente conservadores, como Texas, Kansas, Iowa, Carolina del Sur, Ohio y Carolina del Norte. En la Cámara de Representantes, en tanto, superaron ampliamente los 218 escaños necesarios para alcanzar la mayoría.
"Fue un resultado en el marco de lo esperado, pero mucho mayor de lo esperado. Incluso los estrategas republicanos y algunos con los que hablé en estas semanas daban por perdida la Cámara de Representantes, pero no tan ampliamente, y esperaban una elección muy pareja, con la posibilidad de poder retener, aunque fuera, una mayoría mínima en el Senado", explicó Bordón.
Por qué perdió el partido de Trump
Analistas políticos y referentes del propio gobierno estadounidense, entre ellos el vicepresidente James David Vance, atribuyeron la derrota republicana al descontento social por la guerra con Irán, cuyo impacto se reflejó en el costo de vida y, especialmente, en el precio de los combustibles.
JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, junto a Donald Trump
EFE
"Hay unanimidad en que el factor determinante fue la economía y, dentro de ella, el aumento de las naftas, que tiene un peso muy importante en la vida cotidiana de Estados Unidos. Existe una cultura de medir los gastos en función del precio del combustible, tanto en las ciudades como en las zonas rurales, donde también impacta el aumento del gasoil", explicó Bordón.
En cuanto al conflicto con Irán, el exembajador aclaró que el rechazo a la guerra no supone necesariamente un respaldo al gobierno iraní. "No es que los norteamericanos sean proayatolás. El conflicto terminó en un verdadero desastre, sobre todo por su impacto en la situación energética del Golfo, del mundo y, por supuesto, de Estados Unidos. A esto se sumó el manejo discrecional de las relaciones comerciales, que también contribuyó a la inflación", señaló.
Bordón también remarcó que la figura de Trump concentró buena parte de las críticas por el rumbo de la gestión y, particularmente, por la conducción del conflicto militar.
"Por la personalidad del presidente Trump, todo se concentra en él. Hay una fuerte crítica a la manera en que manejó el enfrentamiento militar. Podría decir, exageradamente y con todo el respeto a la tarea que hicieron los demócratas en cada lugar, que en realidad fue una derrota de Trump", cerró.