La definición fue comunicada por el titular de ATM, Alejandro Donati, durante su exposición ante la Comisión de Hacienda y Presupuesto de Diputados, en el marco del tratamiento de las leyes económicas para el próximo año.
De esta manera, la Provincia no utilizará simultáneamente las valuaciones de ambas entidades, sino que seleccionará una sola fuente para establecer las bases imponibles del tributo.
Donati explicó que la elección dependerá de la cobertura de las tablas, especialmente de la cantidad de modelos incluidos y de la disponibilidad de valuaciones correspondientes a los últimos veinte años.
Según el funcionario, el objetivo es contar con una referencia que permita determinar el valor fiscal de la mayor cantidad posible de unidades comprendidas en el padrón provincial.
La decisión cobra importancia porque el avalúo constituye la base sobre la cual se aplica la alícuota correspondiente a cada vehículo. Por lo tanto, una modificación en su valuación puede alterar el monto final del impuesto, incluso cuando los porcentajes establecidos por la legislación permanezcan sin cambios.
Actualmente, la DNRPA publica tablas periódicas de valuación de automotores y motovehículos, que se utilizan como referencia para distintas operaciones registrales. ACARA, por su parte, elabora información sobre los precios de los vehículos comercializados en el mercado argentino.
No obstante, ATM todavía no confirmó cuál de estas fuentes será utilizada efectivamente durante 2027, ya que la selección dependerá de las publicaciones disponibles cuando corresponda efectuar la facturación.
El antecedente de la controversia por las valuaciones de 2025
La metodología anunciada por ATM tiene como antecedente la discusión que se produjo durante 2025 por los valores utilizados para calcular el Impuesto Automotor.
En aquel momento, la aplicación de las valuaciones de ACARA generó cuestionamientos de sectores de la oposición, que plantearon diferencias respecto de los valores publicados por la DNRPA.
La controversia derivó en una presentación judicial impulsada por dirigentes del Partido Verde, quienes solicitaron que se revisara la liquidación del tributo y se utilizaran las referencias del organismo nacional.
El planteo llegó al Juzgado Civil y Comercial N.º 12, que en junio de 2025 desestimó la acción presentada y convalidó el procedimiento aplicado por el Ejecutivo provincial.
Durante su exposición legislativa, Donati volvió sobre aquel episodio y explicó que las modificaciones introducidas a nivel nacional habían generado dificultades para disponer de información actualizada sobre determinados vehículos.
En particular, hizo referencia al proceso de cambios normativos iniciado con el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 y a los inconvenientes que surgieron cuando algunas publicaciones dejaron de incorporar modelos que ingresaban al mercado.
El titular de ATM señaló que, ante esa situación, el organismo debió recurrir a las referencias disponibles para cumplir con los plazos de liquidación del impuesto.
También mencionó que existen otras publicaciones de valuaciones utilizadas en distintas jurisdicciones, aunque advirtió que algunas no incluyen la totalidad de los modelos y antigüedades que necesita Mendoza.
Qué pasará con las alícuotas del Impuesto Automotor en 2027
Mientras se define la tabla que se utilizará para determinar los avalúos, el proyecto de Ley Impositiva 2027 propone mantener el esquema de alícuotas progresivas vigente durante 2026.
Para automóviles, rurales, camionetas de hasta 4.000 kilogramos y determinados motovehículos, los porcentajes previstos van del 1,5% al 3%, según el valor fiscal de cada unidad.
La escala comienza con una alícuota del 1,5% para vehículos con un avalúo de hasta $7.739.000. En el siguiente tramo, comprendido entre $7.739.000 y $15.478.000, se aplica una tasa del 1,6%.
A partir de allí, los porcentajes aumentan progresivamente hasta alcanzar el 3% para aquellos vehículos cuyo valor fiscal supera los $95.375.000.
Esto significa que el mantenimiento de las alícuotas no garantiza que los propietarios paguen el mismo importe que durante 2026, debido a que la actualización de las valuaciones puede modificar la base utilizada para calcular el tributo.
Para los camiones y vehículos de carga de más de 4.000 kilogramos, la propuesta establece una alícuota del 0,3% sobre el valor asignado, según las categorías y modelos comprendidos en la normativa.
Los porcentajes forman parte del proyecto enviado por el Ejecutivo provincial y todavía deben completar su tratamiento en la Legislatura.
Los vehículos alcanzados por el Pago Único Liberatorio
La propuesta tributaria también contempla la continuidad del régimen de Pago Único Liberatorio (PUL), destinado a determinadas categorías de vehículos.
Este mecanismo permite cancelar una obligación mediante un único pago calculado sobre el avalúo fiscal, lo que libera al propietario del Impuesto Automotor correspondiente a los ejercicios posteriores, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
Para 2027, el régimen alcanzará a los motovehículos cuya valuación no supere los $10 millones y a determinados vehículos de hasta 4.000 kilogramos correspondientes al modelo 2006.
La cantidad que deberá abonarse dependerá de la alícuota específica contemplada en la Ley Impositiva para cada categoría.
Por otra parte, el proyecto mantiene las bonificaciones destinadas a los contribuyentes cumplidores, que pueden acumular descuentos de hasta el 35% en los impuestos Automotor e Inmobiliario.
Entre las condiciones previstas se encuentran tener canceladas las obligaciones de ejercicios anteriores, no registrar determinadas deudas vencidas y realizar el pago anual dentro de los plazos establecidos por ATM.