En el arranque de la última sesión de la Cámara de Diputados, el oficialismo logró bloquear una maniobra de la oposición destinada a incorporar al temario el debate sobre los proyectos de ley enfocados en paliar la mora y el endeudamiento de las familias.
La iniciativa, impulsada activamente por los diputados Pablo Juliano (Provincias Unidas) y Germán Martínez (Unión por la Patria), buscaba dar respuesta legislativa a la situación financiera que atraviesan millones de hogares en el país.
Durante la sesión, Juliano argumentó la urgencia de debatir un extenso conjunto de expedientes acumulados de diversos bloques parlamentarios, aclarando que muchos de ellos no implican ningún costo fiscal para el Estado.
El legislador advirtió que la falta de herramientas de alivio afecta en la actualidad a casi seis millones de argentinos sobreendeudados con tarjetas bancarias, billeteras virtuales y plásticos de entidades no bancarias.
Por su parte, Germán Martínez denunció que esta votación representó el quinto intento de tratar la problemática en el recinto y advirtió que el universo real de endeudados se aproxima de hecho a los 20 millones de personas.
Ambos parlamentarios enfatizaron la necesidad crítica de que las comisiones del Congreso abran sus puertas para discutir el contenido de las propuestas.
La votación en el recinto
Al no estar incluidos previamente en el temario de la sesión, los proyectos requerían para su tratamiento una mayoría agravada de tres cuartos de los legisladores presentes.
Pese a que la oposición logró sumar una mayoría de 133 votos a favor, la propuesta de apartamiento de reglamento fue rechazada al cosechar 107 votos negativos y 11 abstenciones.
El bloqueo estuvo liderado por La Libertad Avanza y el PRO, que votaron en contra de modificar el temario. Esta resistencia parlamentaria se alineó con las directivas del Poder Ejecutivo: el presidente Javier Milei se había reunido previamente en la Casa Rosada con legisladores libertarios.
En tanto, las abstenciones provinieron de la UCR, el MID y los legisladores sanjuaninos aliados al oficialismo.
Lejos de retroceder, la oposición consideró el resultado de la votación como una muestra de su capacidad de articulación política, al haber superado con holgura los 129 votos requeridos para el quórum de mayoría simple.
Dado que las iniciativas carecen de dictamen y que los presidentes libertarios de las comisiones se niegan a convocar a los debates de estos temas, los bloques opositores ya planifican su próximo paso.
El plan apunta a convocar a una sesión especial durante la segunda semana de septiembre con el fin de votar un "emplazamiento" a las comisiones.
Esta medida le permitiría al cuerpo de la Cámara fijar formalmente el día y horario de las reuniones de comisión, obligando por voto general a la firma de los dictámenes y sorteando de este modo el bloqueo de sus autoridades oficialistas. Con esta estrategia, el debate por las deudas familiares promete retornar rápidamente a la agenda parlamentaria.