En medio de las negociaciones estancadas por la reforma política y la intención del Gobierno de eliminar o suspender las PASO, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, advirtió que los mandatarios provinciales son quienes deberían estar “preocupados” ante la posibilidad de que el kirchnerismo vuelva al poder con Axel Kicillof como figura central.
El funcionario lanzó esta advertencia al ser consultado sobre las dificultades para consolidar acuerdos electorales con las provincias.
Según el jefe de Gabinete, una eventual victoria de la oposición pondría en riesgo la agenda de desarrollo e inversiones que impulsa la administración de Javier Milei.
En ese marco, alertó que en la Ciudad de Buenos Aires y en la Patagonia reaparecerían los cortes de calles y piquetes en la Avenida 9 de Julio, las disputas por los fondos de coparticipación para la Capital Federal, y el reinicio de tomas de tierras, ocupación de campos y bloqueos de rutas en el sur del país.
Respecto a Neuquén y Río Negro, Santilli cuestionó las consecuencias que tendría una posible revisión del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que pondría en duda la continuidad de proyectos clave en Vaca Muerta y la terminal de exportación en Punta Colorada.
En la región central, preguntó qué postura tomaría la provincia de Córdoba si se reinstaurara un esquema similar a la resolución 125, al tiempo que advirtió que el gobernador de Santa Fe podría ser "dejado solo" nuevamente en la lucha contra el narcotráfico en Rosario.
En contraste con este panorama, el funcionario remarcó que el Ejecutivo nacional trabaja con los gobernadores que apuestan por la atracción de inversiones y la creación de empleo en distritos como Salta, Catamarca y San Juan.
Finalmente, relacionó las protestas violentas registradas frente al Congreso con intentos de desestabilización por parte de sectores que le tienen temor a la competencia, expresando su confianza en que el Parlamento terminará respaldando la reforma electoral.