La Policía detuvo en Las Heras a Diego Arduino (48), conocido por haber sido condenado a 16 años de prisión por el asesinato del periodista y asesor Alejo Hunau, ocurrido en 2004.
El homicida fue detenido anoche en Las Heras; había ingresado a un comercio a robar junto a una mujer. Cuando declaró por la muerte del comunicador, en 2004, dijo que había ido a su casa a venderle un perfume.
La Policía detuvo en Las Heras a Diego Arduino (48), conocido por haber sido condenado a 16 años de prisión por el asesinato del periodista y asesor Alejo Hunau, ocurrido en 2004.
Anoche, una comerciante de un negocio ubicado en la calle San Luis activó una alarma al detectar a una mujer sospechosa en su local. Cuando llegó al lugar personal de la Comisaría 16.ª, encontró a una mujer que permanecía retenida por la propietaria del local. Según relató la comerciante, la sospechosa había ingresado acompañada por un hombre y comenzaron a consultar por distintos productos. En un momento, el sujeto se retiró rápidamente y la propietaria advirtió el faltante de mercadería.
Ante esta situación, la mujer cerró las rejas del establecimiento mientras aguardaba la llegada policial. Minutos después, el hombre regresó, entregó el perfume sustraído y solicitó que dejaran salir a su acompañante. Al recibir una respuesta negativa, volvió a retirarse.
Con las características aportadas, efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) iniciaron una búsqueda y lograron localizar al sospechoso en la intersección de las calles San Luis y 25 de Mayo, donde fue aprehendido.
Ambas personas, identificadas como N. M. C. B. (30) y Diego Arduino, fueron trasladadas a la Subcomisaría Iriarte. El perfume fue secuestrado y se constató que el comercio no presentaba daños y que la víctima no había sufrido lesiones.
Intervino la Oficina Fiscal N.º 1, que dispuso las medidas correspondientes y la citación de la damnificada para formalizar la denuncia.
El martes 23 de noviembre de 2004, al mediodía, fue encontrado el cuerpo sin vida de Alejo Hunau (33) —un comunicador social que trabajó en el gobierno de Roberto Iglesias— en su departamento de la calle Pedro Vargas, entre Colón y Pedro Molina, de Ciudad.
Rápidamente, la investigación se orientó hacia la última persona que había estado con Hunau, Diego Arduino, según declararon algunos testigos.
Se encontraron en la escena del crimen sus huellas dactilares en un vaso y ADN en colillas de cigarrillos. Según el forense, la víctima murió por un golpe en la cabeza asestado con una botella que estaba en el departamento.
Arduino declaró que había estado la noche anterior con Hunau para venderle un perfume, pero que se había retirado hacia la medianoche, mientras que la autopsia determinó que el comunicador había muerto en la madrugada. La coartada no duró mucho y Arduino fue detenido y procesado.
Sin embargo, en 2005, la Segunda Cámara del Crimen de Mendoza (integrada por José Valerio, Roberto Arlinton Uliarte y Roberto Yanzón), en un polémico fallo, dijo que la víctima tenía “conductas sexuales desviadas” y lo absolvió.
Silvia Ontivero —madre de Alejo— apeló el fallo y la Tercera Cámara del Crimen, tras evaluar las pruebas, ordenó la detención de Arduino. En 2007, la Cuarta Cámara del Crimen lo condenó a 16 años de cárcel por homicidio simple y robo. La Suprema Corte de Justicia avaló esta medida en el año 2008.