El músico Cristian Gabriel “Pity” Álvarez Congiú, de 54 años, sorprendió este miércoles durante el juicio por el homicidio de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz, de 36, al designar a dos nuevos abogados particulares para hacerse cargo de su defensa.
El músico nombró como nuevos defensores a Sebastián Queijeiro y Javier Baños. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 29 suspendió la audiencia prevista para este miércoles.
El músico Cristian Gabriel “Pity” Álvarez Congiú, de 54 años, sorprendió este miércoles durante el juicio por el homicidio de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz, de 36, al designar a dos nuevos abogados particulares para hacerse cargo de su defensa.
Se trata de Sebastián Queijeiro, amigo del músico y quien lo acompañó cuando se entregó a la Justicia tras el crimen, y Javier Baños, exfiscal del Departamento Judicial de Morón.
Los nuevos defensores reemplazarán a Javier Marino, defensor oficial que había acompañado a Álvarez durante la instrucción de la causa y que había planteado reiteradamente que el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados no se encontraba en condiciones de afrontar un juicio oral debido a su estado de salud mental.
Al aceptar formalmente el cargo, Queijeiro y Baños solicitaron reprogramar el debate para contar con tiempo suficiente para analizar el expediente y preparar la estrategia de defensa.
De manera subsidiaria, pidieron que se suspendiera la audiencia prevista para este miércoles. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 29, integrado por Gustavo Groerner, Juan Martín Ramos Padilla y Hugo Navarro, hizo lugar a este último pedido.
Por ese motivo, este miércoles 19 de agosto no habrá actividad en el juicio.
La cuestión de la capacidad de Álvarez para afrontar el debate ya había sido discutida al comienzo del proceso. La defensa oficial había sostenido que el músico no estaba en condiciones de participar del juicio, una postura que fue rechazada por los jueces.
En el mismo sentido se había pronunciado el fiscal general Sandro Abraldes y el abogado Fernando Burlando, representante de la querella en nombre de la madre de la hija menor de Díaz.
Según confirmaron los nuevos abogados a Clarín, Álvarez continuará asistiendo al juicio, pese a que el propio músico había manifestado al finalizar la jornada anterior que no tenía intención de presentarse.
Queijeiro es un viejo conocido de Álvarez. Fue quien lo acompañó cuando el músico se entregó el 13 de julio de 2018, un día después del crimen, y tras confesar ante la prensa: “Lo maté porque era él o yo”.
Baños, en tanto, fue fiscal del Departamento Judicial de Morón y luego de abandonar la función pública comenzó a trabajar como abogado particular.
Ambos letrados también habían intervenido juntos en la causa por el asesinato de Fernando Pérez Algaba, conocido como “Lechuga”, al representar al hermano del empresario y trader, cuyo cuerpo fue hallado mutilado dentro de una valija en un arroyo de Lomas de Zamora en 2022.
El homicidio ocurrió durante la madrugada del 12 de julio de 2018, en el barrio Cardenal Samoré, de Villa Lugano.
De acuerdo con la acusación, Álvarez mantuvo una discusión con Díaz, a quien conocía del barrio. El conflicto se habría originado porque la víctima le recriminó al músico que dijera que él le había robado pertenencias de una mochila.
Los testigos señalaron que Díaz empujó e intentó golpear al músico. En ese momento, según la investigación, Álvarez sacó una pistola calibre .25 y efectuó cuatro disparos contra la víctima. Díaz murió en uno de los pasillos del complejo habitacional, frente a la torre 12.
Luego del ataque, Álvarez escapó junto con su pareja en un Volkswagen Polo. Antes de dirigirse hacia el boliche Pinar de Rocha, en Ramos Mejía, habría descartado el arma utilizada en el crimen en una alcantarilla de la colectora de la autopista Riccheri.
Al día siguiente, el músico se presentó en la comisaría 52 acompañado por Queijeiro.
Durante las primeras tres jornadas del juicio declararon dos testigos presenciales del homicidio: la entonces pareja de Álvarez y un amigo de Díaz.
Ambos solicitaron declarar sin público y sin la presencia del músico. Por ese motivo, Álvarez siguió sus testimonios desde un cuarto contiguo.
Los testigos reconstruyeron la discusión previa al ataque y describieron cómo Díaz invitó a pelear a Álvarez antes de que el músico sacara el arma y disparara.
También relataron lo ocurrido durante aquella madrugada en el barrio Cardenal Samoré y señalaron que varios vecinos habían observado a Álvarez acompañado por una mujer y posteriormente habían llamado al 911.
Para las próximas audiencias están previstas las declaraciones de cuatro policías que participaron de las primeras actuaciones y pericias de la investigación.