Dos hermanos fueron imputados por un homicidio ocurrido este fin de semana en Godoy Cruz y fueron enviados a la cárcel por decisión de la Fiscalía de Homicidios.
Las pericias determinaron que la muerte de Guillermo Pereira no se produjo por un disparo de un arma de fuego que fue secuestrada en el lugar del hecho, en el barrio Los Olmos.
Dos hermanos fueron imputados por un homicidio ocurrido este fin de semana en Godoy Cruz y fueron enviados a la cárcel por decisión de la Fiscalía de Homicidios.
El sábado pasado Guillermo Gastón Pereira (42) murió en la esquina de Chile y Boulogne Sur Mer, en el barrio Los Olmos, y dos personas resultaron detenidas en el lugar, Franco Agustín Castro Santillán (38) y Claudio Ezequiel Castro Santillán (50).
Pero el hecho, inicialmente, no estaba muy claro para los investigadores, ya que se había usado un arma y no se sabía en qué momento, ni quién la había usado, ni si la víctima había recibido un disparo.
Pero el adelanto de la necropsia, realizada en el Cuerpo Médico Forense, determinó que Pereira había recibido severos golpes en la cabeza, pero no tenía ningún impacto de bala.
En tanto que los peritos de Policía Científica determinaron que el arma había sido disparada, pero el proyectil había impactado en un vehículo que estaba en la zona.
Además, algunos testigos del hecho indicaron que la persona que tenía el arma en su poder y luego disparó fue Pereira. Los hermanos Santillán habrían logrado desarmarlo y luego lo habrían golpeado brutalmente hasta causarle la muerte, durante una pelea.
Teniendo en cuenta estos elementos, la fiscal de Homicidios Claudia Ríos imputó a los hermanos por el delito de homicidio en riña, y la pistola calibre 9 milímetros fue secuestrada y periciada para luego ser incorporada como prueba al expediente.
El hecho ocurrió cerca de las 20:23 en la esquina de Chile y Boulogne Sur Mer y fue reportado al 911 como “una discusión con posibles detonaciones”.
Cuando los efectivos llegaron, encontraron a Guillermo Gastón Pereira tendido en la vía pública y procedieron a detener a dos hombres, los hermanos Santillán.
Personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) constató el fallecimiento de Pereira. Mientras avanzaban las primeras actuaciones, los investigadores secuestraron un arma de fuego calibre 9 milímetros junto con municiones.
En la escena también trabajaron efectivos de Policía Científica y personal de Investigaciones. La autoridad judicial interviniente dispuso las medidas de rigor para determinar las circunstancias en las que se produjo la muerte.