Este miércoles, los fiscales adjuntos de San Isidro, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, pidieron una pena de 12 años de prisión para el neurocirujano Leopoldo Luque, mientras que requirieron 10 años de cárcel contra la jefa de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, por el supuesto homicidio simple con dolo eventual de Diego Armando Maradona.
Los representantes del Ministerio Público Fiscal (MPF) expusieron sus alegatos de clausura en el juicio por la muerte del astro del fútbol argentino, donde peticionaron una pena de 8 años de prisión para la psiquiatra Agustina Cosachov por el mismo delito que Luque y Forlini, a la vez que solicitaron 10 años de inhabilitación para ejercer la medicina.
En el caso del psicólogo Carlos Díaz, pidieron 5 años de prisión al considerar que incurrió en un homicidio culposo y el doble de inhabilitación.
Juicio por la muerte de Diego Maradona: los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren en la jornada de alegatos
Gentileza / TN
En tanto, Ferrari e Iribarren pidieron 4 años de cárcel y el doble de inhabilitación para el enfermero Ricardo Omar Almirón y el coordinador Mariano Perroni.
Por su parte, no presentaron cargos contra el médico clínico Pedro Di Spagna, quien recomendó un nutricionista para que revise la dieta del paciente en Tigre, donde solamente lo visitó el 12 de noviembre de 2020, mientras que el 18 y 19 no pudo verlo.
La psiquiatra de Maradona, Agustina Cosachov, está acusada de "falsedad ideológica", tras comprobarse que emitió un certificado sin ver a Diego.
Los fuertes alegatos del fiscal
Este jueves por la mañana, Ferrari fue el encargado de abrir la exposición y planteó una de las frases más contundentes de la jornada: “Al 11 de noviembre de 2020, Maradona era una bomba de tiempo, se lo sacaron de encima y lo introdujeron en esa casa que, 14 días después, terminó muriendo”.
El fiscal cuestionó especialmente las condiciones en las que Maradona atravesó sus últimos días en la casa del barrio San Andrés, en Tigre. Según su planteo, el lugar no contaba con los elementos necesarios para responder ante la complejidad del cuadro médico del exfutbolista.
Los fiscales alegaron que Diego Maradona atravesó un periodo de agonía antes de morir.
“Usaron un playroom que tenía una cama común y nada más. No tenía guantes, gasas, una vía, un botiquín de primeros auxilios, un desfibrilador, una ambulancia ni nada de lo que prometieron. Era un vacío puro, esa casa no tenía nada”, sostuvo Ferrari.
“La Junta Médica interdisciplinaria llegó a la conclusión de que Maradona no era un paciente sano que murió sorpresivamente, sino que eran un paciente con una gravísima complejidad médica. Una de las conclusiones fue que la muerte era evitable y la atención médica fue inadecuada”, agregó.
En ese sentido, el fiscal sostuvo que el exfutbolista atravesó un período prolongado de agonía antes de morir.