domingo 16 de mayo de2021

Juicio por jurados para tres acusados en un crimen narco y mafioso en Ciudad
El hallazgo de los restos del "Caco" Montenegro. Foto : Ignacio Blanco / Los Andes
Policiales

Juicio por jurados para tres acusados en un crimen narco y mafioso en Ciudad

Desde este lunes un tribunal popular resolverá el homicidio de Nelson Montenegro, atacado con alevosía en el barrio San Martín en 2018. A la víctima le cortaron los brazos y la prendieron fuego.

Juicio por jurados para tres acusados en un crimen narco y mafioso en Ciudad
El hallazgo de los restos del "Caco" Montenegro. Foto : Ignacio Blanco / Los Andes

Un jurado popular definirá el futuro de tres acusados por un crimen narco y con tintes mafiosos. Hoy arranca el debate que intentará esclarecer la muerte de un hombre al que calcinaron tras atacarlo brutalmente.

Rafael Ángel Farías, Camilo Páez y Daiana Muñoz están frente a una posible pena de prisión perpetua, por el asesinato de Nelson David Montenegro (37), alias “Caco”. El hecho ocurrió en mayo del 2018, en la zona del barrio San Martín conocida como el “Fuerte Apache”.

En inmediaciones de unos monoblocks fue encontrado el cadáver de la víctima, el miércoles 30. Estaba cubierto con una manta, carbonizado y casi irreconocible; cuando Policía Científica comenzó a trabajar, advirtieron que sus agresores le habían sacado el brazo izquierdo y el derecho tenía un corte a la altura del codo.

La identificación de este hombre no tardó demasiado por un tatuaje que aún se podía ver y que permitió hacer un adelanto de su identidad, ya que era conocido de los sabuesos policiales del lugar por sus antecedentes. Luego un cotejo de ADN terminó de confirmar quién era el fallecido.

Los primeros sospechosos y la hipótesis

La investigación también fue rápida y apenas un día después el caso ya tenía dos detenidos. El jueves 31 de mayo fueron arrestados en sus viviendas del barrio San Martín Farías y Páez, tras las primeras declaraciones testimoniales.

El trabajo de los pesquisas permitió determinar que en ese sector del Oeste de Capital el primero de los mencionados manejaba una banda que tenía el control del narcomenudeo. Al parecer, Montenegro se sumó a este grupo luego de salir de la cárcel, aunque pronto se terminaría metiendo en problemas con ellos.

Según las averiguaciones, el “Caco” se quedó con un arma de fuego y dinero que no le correspondían, lo que motivó una venganza contra él. Lo ahorcaron y lo apuñalaron, le cortaron los brazos por “quedarse con lo ajeno” y lo prendieron fuego para ocultarlo.

Con riesgo de dos perpetuas

La tercera persona que va al banquillo de los acusados es Daiana Muñoz, una joven del Este investigada en varias causas y dos asesinatos.

La sospechosa fue atrapada en Junín a cuatro meses del hecho, pero tiempo después lograría la prisión domiciliaria. Sin embargo, a fines del 2019 rompió ese régimen y se vio involucrada en el crimen ocurrido en la casa Cultural de Palmira. Allí mataron a puñaladas a su cuidador para robarle, un hombre identificado como Walter Cardozo (51).

Ese episodio tiene imputada a Muñoz y a otra mujer, por el delito de homicidio criminis causa. En poco tiempo serán juzgadas con chances de perpetua, por lo que la joven podría recibir la pena máxima en dos expedientes. Además, registra una sentencia de tres años por robo en el 2015 y denuncias por hurtos agravados y amenazas.

Con alevosía

El fiscal a cargo de la muerte en el “Fuerte Apache” fue el doctor Gustavo Pirrello, quien caratuló el suceso como homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por alevosía. Esta calificación tiene como pena única la perpetua y por eso recae en un juicio por jurados.

Doce mendocinos conformarán el tribunal que podrá encontrar culpables o inocentes a los tres detenidos. El proceso se extenderá al menos durante toda esta semana y como jueza actuará Belén Salido. Este lunes declararán los primeros testigos.

Este crimen mafioso también tiene bajo sospecha a otra jovencita que por aquellos días era menor de edad, por lo que será la Justicia de Menores quien la juzgue.