La Justicia de la provincia de Santa Fe investiga una presunta maniobra fraudulenta en torno a la herencia de Norberto Santilli, un empresario agropecuario de 82 años oriundo de la localidad de Armstrong que falleció el 31 de julio de 2025.
La Justicia de Santa Fe dictó medidas cautelares sobre un patrimonio de seis millones de dólares tras la denuncia de la familia del empresario agropecuario, quien habría sido despojado de sus bienes poco antes de morir.
La Justicia de la provincia de Santa Fe investiga una presunta maniobra fraudulenta en torno a la herencia de Norberto Santilli, un empresario agropecuario de 82 años oriundo de la localidad de Armstrong que falleció el 31 de julio de 2025.
Apenas dos meses antes de su deceso, el 30 de mayo de ese mismo año, se rubricó un testamento mediante el cual el hombre legó la totalidad de su patrimonio, valuado en unos seis millones de dólares, a su chofer y asistente personal, Agustín M.
La presentación judicial fue impulsada por Celia Santilli, prima hermana y única heredera legítima del difunto, quien puso bajo la lupa la autenticidad del documento y las circunstancias que rodearon la muerte del productor.
El caso cobró particular gravedad tras la declaración del escribano de confianza de Santilli, con quien el empresario mantuvo un vínculo profesional continuo durante tres décadas.
Según consta en la causa, en febrero de 2025 el productor le manifestó a su notario habitual que se encontraba muy disconforme con su chofer, expresando su decisión explícita de revocarle las autorizaciones de manejo e iniciar los trámites para desvincularlo laboralmente. Asimismo, la voluntad expresada previamente por el fallecido consistía en proteger económicamente a su expareja de 20 años y a su hijastra dejándoles parte de sus bienes.
Sin embargo, la firma del testamento objeto de investigación se realizó en una escribanía de Cañada de Gómez, una ciudad que Santilli no frecuentaba, omitiendo la intervención de su escribano de cabecera e incorporando como testigos del acto a dos personas con domicilio en Las Parejas que no pertenecían a su entorno allegado.
A las inconsistencias documentales se suman severos interrogantes sobre los últimos días de vida de Santilli y la notable celeridad del proceso sucesorio, el cual se inició tan solo siete días hábiles después del sepelio.
La historia clínica del empresario refleja un cuadro de deterioro cognitivo, mientras que la causal de fallecimiento fue consignada de manera genérica como enfermedad, motivo por el cual la querella solicitó formalmente la exhumación del cuerpo para la realización de una autopsia. Además, se constató que el deceso ocurrió en un departamento de la calle Corrientes al 900, en Rosario, lugar donde Santilli no residía pero donde su chofer ocupaba otra vivienda otorgada previamente en comodato.
Tras la muerte del empresario, su expareja y su hijastra fueron desalojadas del inmueble que ocupaban por acuerdo con la víctima y debieron retirar sus pertenencias acompañadas por un oficial de la Justicia.
Ante la gravedad de las irregularidades expuestas y ante indicios de que el chofer habría puesto a la venta propiedades de la herencia, las autoridades judiciales adoptaron medidas urgentes para resguardar el patrimonio.
Durante una audiencia celebrada en los Tribunales provinciales de Cañada de Gómez con la intervención del fiscal Juan Pablo Baños y el juez Álvaro Campos, se ordenó la inscripción de la totalidad de los inmuebles constitutivos del testamento como bienes litigiosos por un plazo de seis meses. De esta forma, el fuero penal busca impedir cualquier acto de disposición patrimonial mientras se perita la firma estampada en la herencia y se esclarecen las responsabilidades penales del hecho.