Walter Humberto Verón, acusado de asesinar a su pareja Romina de los Ángeles Calvo en Villa Devoto, tenía un antecedente de violencia de género contra la misma mujer. En 2018 había sido condenado a seis meses de prisión en suspenso por lesiones leves agravadas por el vínculo, luego de una agresión ocurrida un año antes en La Tablada.
Según el documento judicial al que accedió TN, Verón había atacado físicamente a Calvo en marzo de 2017. Durante la agresión, la tomó fuertemente del cuello hasta hacerla desvanecer y le provocó un corte en un dedo con un cuchillo.
Por aquel episodio fue acusado de lesiones leves agravadas por el vínculo y, el 9 de mayo de 2018, el Juzgado Correccional N° 2 de La Matanza lo condenó a seis meses de prisión en suspenso.
La mujer había denunciado años de violencia
En aquel momento, Calvo declaró que mantenía una relación con Verón desde hacía 16 años y que tenían dos hijos en común, ambos menores de edad.
La vivienda donde ocurrió el femicidio de Romina de los Ángeles Calvo.
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Ante las autoridades, la mujer aseguró que había sufrido situaciones de violencia durante toda la relación. Según consta en el expediente, relató que su pareja la sometía a agresiones verbales, insultos y maltratos, además de provocar daños en la vivienda y en distintos objetos. También afirmó que en algunas oportunidades había recibido cachetazos y empujones.
El ataque que terminó con una condena
El episodio por el que Verón fue condenado ocurrió el 26 de marzo de 2017, en horas de la tarde, en una vivienda ubicada sobre la calle Miranda al 2600.
De acuerdo con el relato de Calvo, ese día comenzó una discusión con su pareja en el baño de la casa que compartían. La mujer le manifestó que la relación había llegado a su fin y que quería mudarse junto con sus hijos a la casa de su abuelo.
Según declaró, la reacción de Verón fue violenta: "La tomó con sus brazos comprimiéndole el cuello, cortándole la respiración hasta que logró zafar, ocasión en que Walter fue a la cocina, tomó un cuchillo, y volvieron a forcejear".
La mujer sufrió un corte en uno de los dedos de la mano derecha. La situación terminó cuando Calvo se desvaneció y cayó al suelo, casi inconsciente por la presión ejercida sobre su cuello.
Al recuperar la conciencia, salió de la vivienda y se dirigió hacia la estación de trenes de La Tablada, donde fue encontrada por efectivos policiales mientras se encontraba angustiada y llorando.
La mujer fue trasladada a una comisaría, donde radicó la denuncia. Posteriormente, los peritos encontraron manchas de sangre en el baño y los estudios realizados permitieron respaldar su relato.