El juicio contra Iván Gabriel Juárez Cruz (26) por el asesinato de Malén Ledesma (24) llegó a su fin este viernes en el Polo Judicial Penal de Mendoza con un veredicto definitivo. Un jurado popular, integrado por 12 ciudadanos, dictó de manera unánime el veredicto de culpabilidad, imponiendo la pena de prisión perpetua para el acusado.
El veredicto se dio a conocer en la sala 15 del Polo Judicial Penal. Allí, la jueza técnica Mónica Romero ordenó hacer pública la decisión que declaró a Juárez Cruz autor del delito de homicidio agravado por mediar violencia de género, el cual contempla la prisión perpetua como única sanción aplicable.
El trágico hecho ocurrió en diciembre de 2023 en Luján de Cuyo, donde la joven oriunda de la provincia de Chubut fue asesinada a puñaladas.
Durante el debate, que se extendió a lo largo de cinco jornadas, la acusación fiscal estuvo a cargo de Andrea Lazo y Fernando Guzzo. Por su parte, Matías Salvi intervino como querellante en representación de la madre de la víctima, Norma Da Fonseca.
Malén Ledesma fue asesinada de seis puñaladas en el cuello en Luján de Cuyo
A pesar de la argumentación de los defensores, el jurado popular descartó la hipótesis del homicidio simple y validó la acusación de femicidio. Los ciudadanos consideraron plenamente acreditados los agravantes presentados por la fiscalía y la querella, concluyendo de forma unánime que el acusado es penalmente responsable del femicidio de la joven.
Esta mañana, en la sala de debates de juicios por jurados del Polo Judicial, el fiscal jefe Fernando Guzzo comenzó su alegato contestando y rebatiendo la posición expuesta por la defensa de Juárez Cruz durante el juicio, diciendo que esta trató de “invisibilizar la verdadera violencia de género que sí existió en este femicidio”, aun sabiendo que entre víctima y acusado existía una relación de amistad.
Es que, para el fiscal, no hace falta que se dé una relación previa de violencia o control psicológico, ni que estas conductas sean constantes en el tiempo para que exista violencia de género.
Es que, para Guzzo, basta un solo acto demostrativo del menosprecio a la mujer, con sesgos de violencia en una relación de superioridad del hombre sobre la mujer donde exista una asimetría, como lo demuestra el hecho y la “conducta posterior de Juárez Cruz, tratando al cuerpo de Malén como una cosa”.
Remarcó que no era una relación horizontal y que la defensa minimizó “la confianza, la cual no es un factor determinante de la violencia de género, pero es lo que le permitió a Juárez la manipulación para poder tomarla por sorpresa para concretar este femicidio brutal que había planeado minutos antes y que realizó solo en segundos”.
“La mató porque era la mujer a la que él pretendía dominar, limitar, manipular. Él sentía que le daba todo y a cambio no recibía nada”, indicó el fiscal, atando la idea a las pericias psicológicas que realizaron los peritos.
"Vi gente, me asusté y la dejé ahí”
Antes de que comenzara la deliberación que selló su destino judicial, Juárez Cruz hizo uso de la palabra por primera vez frente al jurado. En su declaración, admitió haber matado a Malén Ledesma y manifestó que no existe ninguna justificación válida para su accionar.
“Primero que nada quiero pedir disculpas a todos los que tuvieron que ver. Ayer no hablé porque nada de lo que hubiera dicho, hubiera justificado lo que hice”.
Iván Gabriel Juárez Cruz, acusado del femicidio de Malén Ledesma. Gentileza Poder Juidicial.
Luego indicó que acompaña la posición del Ministerio Público y de la familia, “en que yo le quité la vida a una persona. Pero no los acompaño en que fue con violencia de género. Fue una amistad de cuatro años y siempre que pude traté de estar con ella, ayudarla y apoyarla. No le pedí nada a cambio”.
Agradeció a la familia de la víctima por decir cómo fue esa amistad, pero expresó su desacuerdo con que “yo haya querido ser algo más: yo para ella era un amigo y ella para mí era una amiga”.
“Muchos querrán saber por qué ocurrió esto. No quiero arruinar la imagen que se ha dado de Malén. Lo único que quiero decir es que fue una discusión por un motivo muy, muy tonto.”, dijo el acusado.
Explicó que el día del hecho y anteriormente “no venía bien con la vida, pero eso no justifica que haya discutido con ella, me haya bajado de la camioneta y haya buscado cómo quitarle la vida”.
Luego se refirió a las búsquedas que hizo en internet (las palabras “aorta” y “arteria”) y dijo que volvió a la camioneta, volvieron a discutir y “le quité la vida. Lo único que hice fue agarrarle las manos con mis manos, su cuello y ver cómo ella se desangraba, cómo se me moría mientras trataba de que no perdiera sangre por el cuello. Aun así, me escapé, vi gente, me asusté y la dejé ahí”.
“Reconozco que me culpan por una muerte y ustedes decidirán cómo se llamará, homicidio o femicidio, pero podría haber sido mucho peor y, por suerte, porque practiqué mucho para manejar esto, no pasó a mayores”, afirmó en relación a que podría haberla atropellado en la huida.
“Yo sé que tengo la culpa, muchísima culpa, y no estoy bien en la cárcel, pero está bien que yo esté ahí. Yo tenía libertad e hice un mal uso de ella. No soy una buena persona al haber decidido eso, pero no soy un maltratador de personas”, se justificó.
Al final dijo: “No me va a alcanzar la vida para arrepentirme y pedirles disculpas por todo lo que hice, pero a su vez les agradezco muchísimo ser juzgado por ciudadanos porque yo también lo fui. Perdón por todo”, dijo y se puso a llorar, apoyando la cabeza sobre el escritorio.
El hecho
El 8 de diciembre de 2023, aproximadamente a las 20.50, Iván Gabriel Juárez Cruz se encontraba junto a Malén Ledesma en el interior de una camioneta Hilux, a la altura del KM 31 de la Ruta 82, en Luján de Cuyo, cuando el acusado comenzó a agredir a Ledesma usando un cuchillo con el cual la apuñaló reiteradas veces en el cuello, ocasionándole la muerte.
Luego, al advertir la presencia de testigos en la zona, arrojó el cuerpo de la víctima a la calle y se dio a la fuga en la camioneta. Personal policial lo detuvo momentos posteriores al hecho, en la calle Pueyrredón de Luján de Cuyo.
En ese momento Juárez fue detenido con las manos llenas de sangre y dijo: “Decime que no la maté, dejé el cuchillo en el interior de la camioneta”. En los trabajos posteriores, detectaron lesiones en las manos de la víctima y rastros genéticos de Ledesma en las uñas del asesino.