30 de enero de 2013 - 01:44

Plataforma para "descubrir" infieles

Una nueva aplicación permite hacer un seguimiento de la pareja para saber si otras personas dudan de su sinceridad. Especialistas mendocinos consultados desaconsejan el uso. Aseguran que se vulneran derechos y que se atenta contra una relación sana.

En el mundo de internet, todo parece posible, incluso descubrir si la pareja es potencialmente infiel o no. Es que ahora, con sólo acceder a una aplicación específica llamada "Qoqoriqo" (o ko-ko-ri-kó en español) los usuarios que sospechan de su media naranja podrán ponerse el traje de investigadores privados y salir por la red en busca de un dato que les confirme o no su presentimiento. Para los expertos, esta clase de herramientas, si bien no incurren en la ilegalidad, ayudan a fomentar el distanciamiento con el otro.

El funcionamiento de la nueva plataforma, que por su particularidad llama la atención en el infinito firmamento de la tecnología es, a simple vista, sencillo. Sólo basta con ingresar al sitio web www.qoqoriqo.com.es y marcar un número de teléfono o e-mail de la persona que sería la autora del engaño y el sistema indicaría si alguien más preguntó por el mismo nombre o teléfono.

Así, en base a un "cruce de datos" la hipótesis del engaño quedaría confirmada o desechada, siempre de manera virtual.

En el caso de que no haya novedades, la página incluye la posibilidad de emitir un alerta al usuario y también da la opción de registrarse "para ver lo que los ex-novios (as) y otras personas están diciendo de él o ella", tal como indica el cartel que lanza la página una vez que se accede a ella.

Claro, que a medida que el servicio se vuelve más "completo" respecto del seguimiento que deseen realizar las supuestas víctimas de infidelidad, el sitio web busca la manera de garantizarse su ganancia. De hecho, para acceder a una "lista blanca", que vuelve invisibles a los internautas que tengan información factible de ser ocultada, el precio es de 99 pesos anuales.

De acuerdo a la información publicada por el diario español La Vanguardia y que fue difundida ayer en diario Clarín, esta aplicación fue fundada por Mawuna Koutonin, un empresario web africano de 39 años que promueve el concepto de ?lay marketing' con su compañía Goodbuzz. El hombre afirmó que Qoqoriqo "es bastante simple" y que el sistema de búsqueda "está dedicado a identificar el hecho de la infidelidad". "La gente constantemente deja pistas cuando tiene citas y la aplicación usa un instrumento de colaboración que colecciona los hechos para ayudar a la gente a averiguar la verdad sobre su relación", concluyó el empresario.

Como contrapartida a esta aplicación, vale decir que en la web coexisten al menos cinco aplicaciones diferentes que, al instalarse, por ejemplo, en los teléfonos celulares, permiten ocultar y hasta eliminar las huellas que el usuario va dejando en su móvil.

No recomendado

Desde el punto de vista de los profesionales que trabajan en temas ligados a la informática, el uso de plataformas tales como "qoqoriqo" está desaconsejado. Si bien en términos legales el sitio no presenta mayores planteos -puesto que apunta a un público adulto y garantiza la privacidad de los datos ingresados- el problema es que fomenta que un tercero vulnere el derecho a la intimidad de un sujeto. Es decir, alguien es indagado y puesto en evidencia en las redes sociales sin siquiera saberlo. Luego esto podría generar un efecto en cadena con impacto negativo.

"Ésta es una de las peores consecuencias porque la situación se puede prestar para que la persona a la que se le viola el derecho a la intimidad sea motivo de injurias en las redes sociales", advirtió en este sentido Victoria Fava, abogada que estudia el derecho informático.

Desde el punto de vista psicológico y social, el hecho de valerse de una herramienta virtual para investigar a la pareja sin que ésta sepa qué sucede en realidad,también es motivo de cuestionamientos. Va en detrimento del diálogo, alimenta el aislamiento y en definitiva, apuntó Fava, atenta contra la posibilidad de acercarse a la pareja de una manera más sana y frontal.

A favor y en contra

Dina Federman, abogada y psicóloga, consideró que al tratarse del mundo virtual, las suposiciones a cerca un posible engaño pueden quedarse sólo en eso, una fría presunción. De este modo, así como las redes sociales y las nuevas tecnologías colaboran para incentivar el reencuentro entre los seres humanos, muchas veces sirven de termómetro para medir obsesiones.

Vale mencionar el ejemplo de Facebook, donde no siempre lo que aparece construido por los usuarios se corresponde con su vida real. Para la especialista, los que se vive hoy, son tiempos de mucha soledad. "Las relaciones tóxicas son una constante, las personas trabajan demasiado y muchas veces buscan en internet una salida, un consuelo o una compañía. En ese devenir, muchas veces se cae en una intromisión en la vida privada del otro", aseguró.

La normalización

Aparejado a los cambios sociales de los últimos años, la manera en que se encaran los vínculos así como las relaciones de pareja aparecen de manera más liviana y menos comprometidas en el siglo XXI. "Por un lado se percibe una normalización de la infidelidad, esto significa que ya no sería una conducta que obligadamente lleve al quiebre de una pareja", opinó Federman.

Si bien en las consultas psicológicas se manifiesta que el adulterio no es "patrimonio" de un sólo sexo, el nivel de tolerancia respecto de éste es lo que diferencia a hombres y mujeres.

Según la psicóloga y abogada, el hombre no tolera el engaño, mientras que la mujer tiende a minimizar el hecho y continuar con la relación. En tanto que si ella es infiel, hay menos probabilidades de ser descubierta. "Hay que destacar que en general parece haber menos culpa respecto del engaño", explicó Federman y recalcó el adulterio ya no es considerado como un delito ni tampoco es abordado por los tribunales como una causal de divorcio. De hecho, el proyecto de reforma del Código Civil al eliminar los divorcios causados, descarta la infidelidad como un motivo.

LAS MAS LEIDAS