Mañana a las 21, el Teatro Independencia de Mendoza (Chile 1184) recibe una nueva edición de De raíz cantora, el homenaje anual a Mercedes Sosa que se realiza en la previa de un nuevo aniversario de su nacimiento —se cumplen 91 años el 9 de julio— y que este año llega además a 61 años de su histórica actuación en Cosquín. Las entradas están disponibles en Entradaweb.
El cartel lo encabeza el santiagueño Peteco Carabajal, uno de los nombres mayores del folclore argentino, que se presentará acompañado por músicos de la escena local. A la propuesta se suman las voces de Rocío Villalba y Emilia Orlando, con dirección musical de Patricio Ibire, en un formato pensado para revisar el repertorio de la Negra Sosa desde una mirada colectiva y actual. El dato más sensible de la noche, sin embargo, es la presencia de Araceli Matus, nieta de la cantante, que aportará relatos íntimos ligados a su memoria familiar.
Peteco, el hermano de provincia
Peteco Carabajal nació en La Banda, Santiago del Estero, en 1956, hijo de Carlos Carabajal, "el padre de la chacarera", y de Zita Correa. Se formó en las guitarreadas familiares, entre tíos y primos que integraron Los Carabajal, y debutó oficialmente en 1974. Su obra —"Como pájaros en el aire", "La estrella azul", "Viejas promesas"— fue grabada por artistas como Los Chalchaleros, Los Fronterizos, Horacio Guarany y la propia Mercedes Sosa.
El vínculo entre ambos empezó mucho antes de que Peteco se consagrara. Se conocieron en Morón, cuando la familia Carabajal se había mudado allí: Mercedes fue invitada un domingo a un asado en la casa de un vecino tucumano, y el santiagueño, todavía muy joven, tuvo la suerte de acompañarla con la guitarra. Carabajal contó alguna vez que, tiempo después, ella misma recordó en un reportaje aquel encuentro casual, sorprendida de que un chico la hubiera acompañado en una zamba difícil.
Con los años grabaron juntos "Cinema Paradiso" (1995) y "Como pájaros en el aire" (1996), tema que también compartieron en vivo en Cosquín 1997, y salieron de gira como invitado por Alemania, Austria, Bélgica, Holanda y Suiza durante tres años. Peteco definió esa relación como la de una hermandad: sintió en la voz de Mercedes la misma familiaridad provinciana que reconocía en la suya propia. En una entrevista más reciente, al repasar su carrera, ubicó a Sosa junto a León Gieco entre esas presencias fuertes de las que aprendió en silencio, absorbiendo, más que hablando, y que hoy siente que honra cada vez que sube a un escenario.
Araceli Matus, la custodia del archivo
Araceli Matus Ferreira, hija de Fabián Matus —el único hijo de Mercedes Sosa, fallecido en 2019— y nieta también de Oscar Matus, cofundador junto a Mercedes y Armando Tejada Gómez del Nuevo Cancionero en 1963, preside desde entonces la Fundación Mercedes Sosa. Se formó como musicoterapeuta y recién en los últimos años dio el salto a cantante solista: su debut, Matuseándose, la hizo ganar el Gardel a Mejor Nuevo Artista, con un repertorio alejado del folclore y volcado hacia la música latinoamericana, el cancionero brasileño y el jazz.
Matus no oculta la ambivalencia de cargar con ese apellido. Reconoció públicamente que rechazó la invitación de su abuela para grabar juntas en el disco Cantora (2009), decisión de la que hoy se arrepiente, y que terminó saldando esa deuda incluyendo en su propio álbum la canción que iban a compartir. También habló de lo que significa ser comparada permanentemente con ella —dijo que esa comparación siempre le molestó— y del peso que implica sostener la fundación, un trabajo que en más de una ocasión describió como agotador y mal acompañado por el Estado.
Pero también rescata el costado íntimo: la abuela que se tiraba al piso a jugar con ella, que le leía cuentos entre gira y gira. En la previa de su paso por Mendoza el año pasado —el ciclo De raíz cantora ya la había convocado antes—, definió el vínculo con la raíz cuyana como parte de una herencia activa, en una familia que, según sus palabras, no es demasiado numerosa. Además de los relatos que aportará arriba del escenario, la Fundación que preside prepara otras actividades para el 9 de julio, entre ellas la apertura de un espacio con archivo de fotos, documentos y correspondencia de Mercedes Sosa en Buenos Aires.
Entre la voz de Peteco Carabajal y la memoria de Araceli Matus, De raíz cantora vuelve a proponerse como un ritual: no una evocación solemne, sino un modo de mantener viva, generación tras generación, la obra de la mujer que sigue siendo, casi dos décadas después de su muerte, la voz mayor del cancionero popular latinoamericano. (Producción: Ariel Búmbalo)