26 de agosto de 2013 - 00:46

Perdriel oeste: siete barrios construidos a la vera de la ruta 15

Viven por allí unas 3.100 personas. Hay servicios, pero falta asfalto, una ciclovía, rampas para personas con discapacidad y otras mejoras. También sería necesaria una escuela.

Un conjunto de nuevos barrios han avanzado en Perdriel oeste, muy cerca del centro de Luján de Cuyo. Son siete en total que se han construido entre el río Mendoza y la calle Quintana, al oeste de la ruta Provincial N° 15.

Allí, y desde hace más o menos una década, se han ido levantando nuevos conjuntos habitacionales que le dan una nueva fisonomía a un sector que antaño era de viñas y descampados.

Describiremos la zona a partir de cómo se escalonan los barrios, partiendo de la ruta 15 hacia el Oeste. Sin embargo, de salida hay que aclarar que el barrio fundacional de toda esa franja distrital es el Virgen de Lourdes, casi pegado a la margen derecha del río Mendoza. Juan Sáez (66), empleado municipal jubilado, dijo que las primeras casas, muy humildes y dispersas, se establecieron en 1963; entonces no había casi nada por allí, salvo descampados y viñedos y olivos de la finca González Villanueva.

Obras que faltan

Desplazándonos de Este a Oeste por la ruta 15 lo primero que encontramos es el barrio Terrazas del Río. Se trata de 148 casas inauguradas hace un año y medio, con sus frentes de distintos colores y árboles pequeños. En esta barriada, densamente poblada y donde las calles aún son de tierra, se contaron 600 infantes en el último festejo por el Día del Niño.

Miriam Mercado planteó el problema de la salida y entrada al barrio. “Es muy incómoda y con ciertos riesgos, especialmente en el cruce de la calle Quintana y ruta 15, donde está el monumento a la Virgen”.

Por ese punto ingresan y salen los habitantes de los diferentes barrios de la zona y urge realizar una obra vial, tal vez una rotonda, tema que estudian en la Municipalidad de Luján. Una solución inicial fue colocar semáforos, pero no dio resultado por las largas colas que se formaban, y los aparatos fueron retirados.

Pero siendo un grave problema de la zona, no es el único. Muchas familias tienen personas con discapacidades, especialmente niños, y si no se cuenta con un vehículo para transportarlos deben desplazarse en sillas de ruedas, lo que resulta problemático por los desniveles del terreno. Así lo plantearon Mirta Gladys Ramírez, que vino a vivir allí desde Potrerillos, y la mencionada Miriam Mercado, que tiene 6 hijos.

“Este tema es de máxima prioridad y lo está gestionando la unión vecinal”, contó la secretaria de la entidad, Máxima Beatriz Palacios. Lo ideal sería hacer una ciclovía desde la cancha de Luján hasta los barrios, y una rampa para ascender o descender de la ruta.

El delegado municipal de Perdriel, Horacio Vilte, quien asumió hace una semana y media, prometió atender el reclamo y trasladarlo a sus superiores.

En este barrio, y también en toda el área, se habló de la necesidad de contar con una escuela primaria, que podría construirse en un terreno cercano que pertenece al IPV. Hoy, los chicos van a las escuelas del centro de Luján (Comandante Torres y Zinny) o a las de Perdriel, como Domingo French y Periodistas Mendocinos.

El siguiente barrio es Nueva Esperanza, otro barrio más o menos nuevo, con 2 años y medio de inaugurado y 80 casas. El mecánico Claudio Agrain, que antes vivía en la ex estación de trenes de Luján (hoy predio verde José Humberto Ferri) mira hacia la montaña y pondera el aire limpio y la vista del Cordón del Plata. ¿Inconvenientes? Los hay. Si no se posee auto, hay que depender de las piernas o del micro de la línea 850. Los alumnos son transportados por ómnibus escolares que los llevan a clase y, los que no tienen abonos, lo hacen a pie.

Los barrios Terrazas y Nueva Esperanza corresponden a operatorias de emergencia climática y sísmica (temblor del 5 de agosto de 2006).

Llega el asfalto

El siguiente conjunto habitacional se llama 5 de Julio (85 viviendas) y data de 2003. Los vecinos allí instalados provienen en su mayoría de un asentamiento de la calle Chile, en Mayor Drummond.

Caminando unos pasos se accede al barrio Trinidad, que surgió hace dos décadas, por autoconstrucción. Cada propietario se hizo su techo lo mejor que pudo. Por allí se observan olivos antiguos, recuerdo de las propiedades rurales de antaño.

Aquí ya estamos sobre la única calle asfaltada del sector, la Pedro Cruceño, que recuerda a un bombero voluntario fallecido en servicio. Por ahí se ubicaba antiguamente un vivero municipal.

Acertadamente para todos los entrevistados, el Ministerio de Seguridad instaló en este punto un puesto fijo con personal policial todo el día, que brinda más tranquilidad a todos los vecinos. Asimismo, se mencionó que hay patrullajes de policías en móviles y en bicicleta.

Otro detalle de esta parte de la zona es que empleados municipales están construyéndose sus casas, 12 en la primera etapa, para encarar luego otras 34 en una segunda instancia.

Buena vista

Siempre por Cruceño hacia el Oeste se accede al último barrio, Portal Cordillerano, compuesto por 146 casas. Más allá de este conjunto hay fincas en producción y luego el dique Cipolletti. La vista de los altos cerros nevados es espléndida. El lugar tiene unión vecinal, encabezada por un ama de casa, Nélida Inés Puebla (54, 9 hijos). “Impulsamos -dijo la prolífica mamá- el pavimento, más limpieza y poner nombre a las calles”. Esta noche recibirán al intendente Carlos López Puelles para plantearle estas inquietudes.

El más antiguo

Pegado al Portal se encuentra, como señalamos al principio de esta crónica, el barrio fundador: Virgen de Lourdes. Creció espontáneamente a partir de 1963, se fue haciendo “a los ponchazos” con calles angostas y pobreza de recursos. Ahora hay mejoras, se entregaron las tenencias de las casas y se dispone de agua y gas natural.

Entre otras fortalezas del lugar podemos citar al comedor comunitario Evita, que alimenta a unos 100 chicos de las inmediaciones. María Rosa Méndez, su encargada, comentó que están abastecidos por la comuna, pero que se necesitan con urgencia caballetes y tableros para atender mejor a los pibes que concurren. Cualquier aporte será bien recibido y los contactos se pueden hacer al teléfono 155-331323.

La mujer señaló que la aspiración es tener un espacio físico para que los chicos hagan deportes. De todos modos se las ingenian para hacer fútbol y hockey para ambos sexos en el club Unión por los Chicos, continuador del desaparecido Virgen de Lourdes.

Mientras Los Andes estaba en el frente del comedor, Flavia Puebla (1 hijo) explicó la difícil situación del asentamiento Goretti, que sería el octavo enclave. Ella vive ahí y admitió que son ocupantes ilegales de un predio que pertenece al conocido colegio de Mayor Drummond del mismo nombre. “Queremos salir de nuestra situación, tal vez si nos ayudaran con materiales podríamos hacer nuestras viviendas”, dijo la representante del asentamiento. Son 60 familias en situación complicada, por ahora.

Con esta precaria barriada llamada Goretti y los demás barrios, la población estimada en el sector es de 3.100 habitantes.

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