Yemen, considerada la principal base de Al Qaeda en el mundo, se ha convertido en uno de los mayores blancos de la guerra antiterrorista que libran EEUU y sus aliados en todo el mundo.
Yemen, considerada la principal base de Al Qaeda en el mundo, se ha convertido en uno de los mayores blancos de la guerra antiterrorista que libran EEUU y sus aliados en todo el mundo.
Es el país más pobre de la región y se ha transformado en tierra fértil para el surgimiento de movimientos separatistas y organizaciones fundamentalistas.
Tiene un analfabetismo cercano al 50% y grave escasez de agua para sus 26 millones de habitantes que estuvieron gobernados desde 1978 y hasta febrero de este año por la misma persona: Ali Abdula Saleh. Una desestabilización sería una amenaza para el flujo de petróleo: por el Mar Rojo, Yemen es la ruta de los petroleros que llevan el combustible a Europa.