Una médico china fue condenada ayer a pena de muerte en suspenso por haber secuestrado a recién nacidos antes de vendérselos a una red de traficantes, un caso que provocó una gran conmoción en el país.
Una médico china fue condenada ayer a pena de muerte en suspenso por haber secuestrado a recién nacidos antes de vendérselos a una red de traficantes, un caso que provocó una gran conmoción en el país.
Zhang Shuxia, una tocóloga de 55 años, fue declarada culpable de haber secuestrado y vendido a siete bebés en la provincia de Shaanxi (norte), informó el tribunal de justicia de la ciudad de Weinan.