12 de noviembre de 2012 - 23:51

La oposición siria unida busca apoyo

La "Coalición Nacional Siria de las Fuerzas de Oposición" ya cuenta con el visto bueno de EEUU, Francia y las monarquías del Golfo. Rusia pidió que se privilegie el diálogo con el gobierno de Assad.

La oposición siria consiguió ayer formar una coalición unida para presentar una alternativa creíble al régimen de Bashar Al Assad, y espera ahora un reconocimiento internacional a esta instancia saludada por los occidentales.

Su nuevo jefe, Ahmed Moaz Al Jatib, iba a viajar unas horas después de la firma del acuerdo en Doha, a la sede de la Liga Árabe en El Cairo, "primer paso en la vía de un reconocimiento internacional", según Qatar, que patrocinó las negociaciones de la oposición.

En el terreno, las tropas del gobierno mantenían la presión sobre la mayoría de los bastiones rebeldes, intensificando los ataques aéreos en sectores del noreste del país fronterizo con Turquía, en tanto violentos combates las oponían a los rebeldes en otras regiones del país.

Después de una reunión de cuatro días y de intensas presiones internacionales, los componentes de la oposición consiguieron ponerse de acuerdo sobre la organización de la "Coalición Nacional Siria de las Fuerzas de la Oposición y de la Revolución".

Este acuerdo fue inmediatamente saludado por Estados Unidos que prometió dar su apoyo a la nueva coalición "que abre el camino al fin del régimen sangriento de Asad y al futuro de paz, de justicia y de democracia".

Las seis monarquías del Golfo (Arabia Saudí, Kuwait, Bahréin, Catar, Omán y Emiratos Árabes Unidos) reconocieron a la nueva coalición opositora como "representante legítimo" del pueblo sirio.

Francia también manifestó su "pleno apoyo" declarando que actuaría por el reconocimiento internacional de esta nueva entidad "como representante de las aspiraciones del pueblo sirio".

Gran Bretaña la vio como una estructura capaz de asegurar una transición política.

Por su lado, Moscú, uno de los principales aliados de Damasco, llamó a la coalición a privilegiar el diálogo con el gobierno, una opción que insiste en que no negociarán nada si no se marcha el presidente Assad.

En su primera declaración después de su elección, el jeque Jatib estimó que "ahora corresponde a la comunidad internacional cumplir con sus compromisos" y ayudar a los sirios víctimas "de una exterminación sistemática".

George Sabra, nuevo jefe del Consejo Nacional Sirio (CNS), principal componente de la nueva coalición, afirmó: "No sólo necesitamos dinero y pan, también necesitamos armas para defendernos".

En el país, la violencia no remitía y el noroeste del país, donde los ataques aéreos de una violencia inaudita se multiplicaron, estaba una vez más bajo el fuego de los cazabombarderos del régimen.

La aviación lanzó barriles con explosivos en los alrededores de Maaret Al Numan, ciudad que el ejército arrebató a los rebeldes.

Un cazabomardero largó una bomba sobre la localidad de Ras al Ain, un puesto fronterizo ahora en manos de la rebelión, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

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