El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, enterró la Guerra Fría con Cuba con un emotivo discurso de reconciliación, a favor del cambio y la libertad de expresión en la isla comunista antes de partir hacia Argentina la tarde de ayer.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, enterró la Guerra Fría con Cuba con un emotivo discurso de reconciliación, a favor del cambio y la libertad de expresión en la isla comunista antes de partir hacia Argentina la tarde de ayer.
“Vine aquí a dejar atrás los últimos vestigios de la Guerra Fría. Vine aquí extendiendo la mano de la amistad al pueblo cubano”, afirmó Obama en el Gran Teatro de La Habana. Raúl Castro siguió el discurso desde un balcón de honor junto a varios dirigentes del gobierno.
En su mensaje al pueblo cubano, aplaudido repetidas veces por el público que colmó el teatro, Obama aseveró que el embargo económico de su país contra la isla “hiere a los cubanos” y a la vez llamó en español a los jóvenes de este país a “construir algo nuevo”. “Sí, se puede”, expresó Obama, también en español, evocando su famoso lema electoral.
El embargo es “una carga obsoleta sobre el pueblo cubano”, reconoció, añadiendo que los cubanos “no van a alcanzar su potencial si no se hacen cambios aquí en Cuba”. Obama citó varias veces al poeta y héroe cubano José Martí e instó a la reconciliación entre los cubanos, al referirse al “dolor” de la diáspora cubana “que ama a Cuba”.
Lázaro Bosch, un trabajador del puerto de La Habana de 62 años, se declaró conmovido con las palabras del mandatario. Nos “ha movido la fibra de los cubanos. Obama se ha comunicado con el pueblo cubano y delante de la plana mayor, algo que muchos nunca pensamos podía suceder”, dijo.
Aplausos de Raul Castro
Castro aplaudió sus frases en contra del embargo estadounidense, vigente desde 1962, y una mención al ejemplo del líder sudafricano Nelson Mandela.
Para el politólogo Arturo Lopez-Levy, Obama fue un "verdadero ganador" al apelar al "discurso de la reconciliación nacional".
"Allí el gobierno cubano ha perdido buenas oportunidades de montar una narrativa propia, nacionalista", dijo este académico de la Universidad de Texas Rio Grande Valley (EEUU).
Profundas diferencias
Obama también evocó las profundas diferencias entre los dos países "Cuba tiene un sistema de partido único, nosotros multipartidista", dijo-, pero a la vez señaló que Estados Unidos "no tiene la intención ni la capacidad" de forzar los cambios en la isla.
Obama fue el primer presidente de Estados Unidos que visitó Cuba en 88 años.
En su estancia de tres días lo acompañaron su esposa Michelle, sus hijas Sasha y Malia, y su suegra Marion, así como una importante delegación gubernamental y de empresarios.
Obama y Castro anunciaron la normalización de los vínculos de Estados Unidos y Cuba en diciembre de 2014. El 20 de julio de 2015 restablecieron las relaciones, rotas desde 1961. Pese a que Obama ha emitido decretos para aliviar el embargo, solo el Congreso dominado por la oposición republicana puede levantarlo.
En su discurso a los cubanos, Obama defendió los valores de la democracia y las libertades.
Castro negó el lunes que en Cuba haya presos políticos. “Dame la lista ahora mismo de los presos políticos para soltarlos, menciónala ahora”, exclamó desafiante Castro ante la pregunta de un periodista estadounidense.
Después de hacer historia, Obama y Castro se quitaron la corbata y se sentaron juntos a disfrutar el inicio del partido de beisbol entre el Tampa Bay Rays de las Grandes Ligas (MLB) y el equipo nacional de Cuba.
Allí guardaron un minuto de silencio por los atentados de ayer en Bruselas.
Fue el epílogo feliz de esta inédita visita en la que Obama y Castro se comprometieron a profundizar la relación de sus países, poniendo a un lado sus diferencias.
Al finalizar el juego se dirigió acompañado de su familia y de Raúl Castro al aeropuerto internacional José Martí en donde abordó el Air Force One para dirigirse a la República Argentina, en el último tramo de su viaje por la región.
En Washington, el comité nacional del Partido Republicano criticó con fiereza a Obama por lo que consideró “una exhibición vergonzosa de debilidad y falta de claridad moral”.
Se reunió con grupo opositor
El presidente Barack Obama se reunió con un grupo de opositores ayer en la sede de la embajada estadounidense en La Habana, un encuentro en el cual exaltó “la valentía” de los disidentes, informó la Casa Blanca.
“Quiero agradecer a todos los que han venido aquí. A menudo se requiere mucha valentía para hacer activismo en Cuba”, dijo Obama.
“Este es un tema en el que seguimos teniendo muchas diferencias con el gobierno de Cuba”, añadió.
La visita de Obama a la isla ocurre al cabo de 15 meses de la normalización de relaciones entre los dos países.