El gobierno de Portugal presentó ayer un nuevo plan de ahorro que contempla una suba de impuestos pero elimina medidas impopulares anunciadas para el año próximo, luego de masivas protestas contra la política de ajuste oficial.
El gobierno de Portugal presentó ayer un nuevo plan de ahorro que contempla una suba de impuestos pero elimina medidas impopulares anunciadas para el año próximo, luego de masivas protestas contra la política de ajuste oficial.
Al anunciar el nuevo programa, el ministro de Finanzas, Vítor Gaspar, dijo que Portugal alcanzó un “momento crítico” y admitió que las medidas revisadas equivalen básicamente a “un enorme aumento impositivo”.
El gobierno dará marcha atrás con un plan de gravar a los trabajadores con un impuesto del 7% del salario neto a partir de 2013, señaló el ministro en una intervención en Lisboa.
Para compensarlo, sin embargo, se subirá el impuesto sobre los ingresos en cuatro puntos, del 9,8 al 13,2 %, así como los impuestos sobre el capital, la propiedad, los bienes de lujo, el tabaco o las transacciones financieras. “Son tasas enormes”, admitió Gaspar, pero el gobierno intenta distribuir de forma justa los sacrificios, añadió.