Mientras un robot sumergible descendía en el océano en un intento para localizar restos del avión perdido de Malaysia Airlines, familiares de los pasajeros chinos protestaron airadamente en una teleconferencia porque el gobierno malasio no se ha dirigido a ellos en persona.
El sumergible Bluefin 21 volvió a salir a la superficie antes de tiempo por segunda vez en igual número de misiones, esta vez porque experimentó dificultades técnicas.
El aparato regresó a las profundidades después de que los expertos descargaran la información que había recabado sin que se registraran señales de los restos de la aeronave, según la agencia conjunta que coordina la búsqueda del avión.
Mientras proseguía la búsqueda del aparato, más de 100 parientes de los pasajeros chinos que iban en el avión de Malaysia Airlines se retiraron de una teleconferencia con funcionarios de Malasia para exhibir su disgusto por la falta de comunicación con el gobierno de ese país y por la tardanza para responder a sus demandas. Los miembros de las familias de los pasajeros chinos desaparecidos se habían congregado en una sala de reuniones en un hotel en Beijing, donde Malaysia Airlines les ha facilitado alojamiento y comida.
Sin embargo, se pusieron de pie y se retiraron poco antes de que comenzara la videoconferencia con el jefe de la aviación civil de Malasia, Azharuddin Abdul Rahman, y otras autoridades de ese país.
"Estas videoconferencias a menudo no funcionan, el sonido cesa y se interrumpe constantemente. ¿Es así como vamos a comunicarnos?'', dijo Jiang Hui, uno de los miembros de una familia después de que se retiraran.
Jiang dijo que el gobierno malasio no ha cumplido las demandas que le presentaron hace semanas los parientes de los desaparecidos en Malasia: una disculpa por la forma como ha manejado el asunto junto con reuniones con autoridades malasias y directivos de la aerolínea.