La adopción de un proyecto de ley que otorgará más autonomía al este separatista pro ruso de Ucrania desató ayer enfrentamientos entre policías y manifestantes nacionalistas, que dejaron un muerto y un centenar de heridos frente al Parlamento en Kiev.
Los disturbios de ayer no tienen precedentes en la capital ucraniana desde las protestas pro europeas de Maidán, reprimidas a sangre y fuego por el anterior régimen pro ruso derrocado a principios de 2014.
El primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, culpó a los ultranacionalistas por los incidentes, aunque estos negaron su implicación. Por su parte, el presidente Petro Poroshenko dijo que aquellos que estén detrás de esta violencia merecen un castigo “severo” y denunció una “puñalada en la espalda”.
Al menos 90 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos en los choques con manifestantes nacionalistas, entre ellos integrantes del partido de extrema derecha Svoboda, que se oponen a la aprobación del proyecto de reforma constitucional.
Un miembro de la Guardia Nacional, de 24 o 25 años, falleció en la mesa de operaciones como consecuencia de sus heridas, según una portavoz policial.
Cuatro personas tienen heridas graves “en ojos, vientre y piernas”, precisó el ministro del Interior, Arsen Avakov, que acusó a gente de Svoboda de haber lanzado “varios artefactos explosivos” contra las fuerzas de seguridad.
Los manifestantes lanzaron granadas de humo sobre la policía que defendían el edificio del Parlamento. Un artefacto explosivo cayó en la entrada principal del Parlamento causando heridos.