12 de abril de 2017 - 00:00

Música para sanar

“Sonido primordial” es el último disco del proyecto musical de Juan Lucangioli denominado Sufi Mantras. “Un trabajo espiritual y una curación profunda del alma”, así define el autor su relación con el arte.

"En el lenguaje sufí, decimos que la cura del alma es el recuerdo. La palabra 'mantra' en árabe se dice 'dhikr' y significa, literalmente, 'recuerdo'. El corazón recuerda algo escrito muy profundo en su interior", explica Yahia  (Juan Lucangioli) quien hoy nos propone un viaje musical hacia esos luminosos paisajes del alma.

“La música ayuda a vaciar los contenidos permanentes que tiñen la experiencia mental y emocional, para acceder a un espacio de vacío y silencio, donde ese recuerdo se puede manifestar”.

Se ha dicho que escuchar a Yahia es transportarse a un mundo donde coinciden Jorge Drexler, el Chango Spasiuk y Paulino Mosca. Y si bien toca piano, guitarra, percusión, acordeón y hasta el laúd y el armonio, su afán es transmitirles alma.

“Sonido primordial”, pues, no es sólo un título para este disco. “También lo siento como un trabajo de mucha integración, en el sentido de que incluye una canción en castellano y ciertos ritmos andinos o folclóricos, que implícitamente le dan a los mantras un perfume sonoro sudamericano”, valora el músico.

-¿Y cómo adquirió ese perfume?

-El disco va naciendo en las giras, canción a canción. Sufi Mantras tiene un gran despliegue, el año pasado recorrimos gran parte de la Argentina y Chile. A medida que van surgiendo nuevas composiciones o arreglos va tomando cuerpo el disco.

Al frente de su proyecto artístico y en la entrega de su “Sonido primordial”, Yahia  interpreta canciones propias y mantras de la tradición mística sufí, con melodías y arreglos contemporáneos.

-¿Cómo es esa transmisión con el público?

-El concierto por momentos toma la forma de una ceremonia espiritual llamada samá o dhikr en la tradición sufí, donde los asistentes pueden beneficiarse de las vibraciones sagradas contenidas en el sonido.

A través de la repetición de nombres sagrados, el espejo del corazón se va puliendo para que brille la Luz Divina y el alma recuerde su morada. Esta práctica es el corazón del camino de los derviches, donde la música, la danza y la poesía son la vía para la conexión espiritual con el corazón del Maestro y es, también, fuente de curación física, emocional y espiritual.

En el año 2015 Yahia fue invitado a compartir la música de Sufi Mantras en la Cumbre Mundial de Arte y Cultura por la Paz en Bogotá, Colombia, donde compartió la delegación argentina junto a León Gieco, Ignacio Montoya Carlotto y Estela de Carlotto, entre otros.

Iniciado en la música sufí acompañando a Hassan Dyck en sus giras por Sudamérica, Yahia pasó por San Pablo, Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza, Mar del Plata, Santiago de Chile, Valparaíso, Coquimbo, La Serena, Pucón y Villa Rica, entre otros lugares.

Sus canciones y melodías han viajado por muchos lugares del mundo, y su canción “Hasbunallah” fue interpretada por la gran cantante alemana Deva Premal.

Juan Lucangioli se inició en el camino espiritual a través de las meditaciones de Osho y, desde hace años, practica la vía sufí, guiado por el santo sufi Mohamed Nazim al Haqqani. Además de los conciertos, Yahia imparte seminarios de canto sagrado y curativo.

“Sufi Mantras, Sonido Primordial” es su quinto disco sumando sus otros trabajos discográficos compuestos por canciones propias como “Ezeiza” (2002), “Disfraces” (2006) y “Puentes” (2014).

La ficha

Sufi Mantras. 
Yahia Lucangioli:
voz, armonio, guitarra, charango, ukelele, dirección artística. Enrique Oesch: percusión. Músicos invitados.
Día y hora: hoy, a las 21.
Lugar: Auditorio Adolfo Calle (Primitivo de la Reta 1042, Ciudad)
Entradas: $150 anticipadas (en Shambala, Montevideo 275, en horario de 10 a 13 y de 17 a 20). En la puerta del auditorio: $200.

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