Una pareja de Knoxville, Tennessee, Estados Unidos, contrató a una cuidadora de mascotas para que se quedara en su casa durante un viaje de dos noches. Sin embargo, mientras estaban de vacaciones en Florida, las cámaras de seguridad registraron una situación inesperada la joven llegó acompañada por varias personas y las hizo entrar por el garaje, escondidas en el baúl de su auto.
La dueña de la vivienda, Megan, contó lo sucedido en un video publicado en TikTok que luego fue retomado por el medio The Mary Sue. La familia había dejado a su perra Pumpkin al cuidado de la joven, a quien contrató mediante la plataforma Rover. Aunque la cuidadora enviaba mensajes y fotos para asegurar que todo marchaba bien, las imágenes de las cámaras mostraban otra situación.
El pedido de la familia antes de viajar
Megan y su prometido viajaron a Florida junto con su bebé y contrataron a una cuidadora para que permaneciera dos noches en su casa. La principal preocupación era Pumpkin, una perra que, según explicó la dueña, se pone muy ansiosa cuando se queda sola durante períodos prolongados. Por eso, el pedido fue que la joven pasara la mayor cantidad de tiempo posible en la vivienda.
La casa contaba con un sistema de seguridad que cubría el exterior y tenía una cámara ubicada sobre el garaje. La pareja podía revisar las imágenes a distancia y comprobar qué ocurría durante su ausencia. Fue justamente ese dispositivo el que permitió advertir que la cuidadora no estaba cumpliendo con las condiciones que habían acordado.
Las cámaras captaron cómo ingresaban los invitados
Según el relato de Megan, el sábado por la noche la cuidadora llegó a la entrada de la casa con cinco hombres y otra mujer. Después de estacionar marcha atrás cerca del garaje, abrió el baúl del vehículo y dejó que sus acompañantes salieran de allí uno por uno. La joven aparentemente creyó que la cámara no registraría la maniobra.
El grupo permaneció en la vivienda durante unos 45 minutos y luego se retiró. Sin embargo, la situación no terminó ahí: alrededor de las tres de la madrugada, las mismas personas regresaron y llevaban cuatro bolsos grandes. Al ver las imágenes, Megan llegó a pensar que podían estar intentando robar o llevarse objetos de la casa, aunque después consideró que quizá solo buscaban lavar ropa.
Los mensajes de la cuidadora y la sorpresa al volver
Mientras las cámaras registraban los movimientos de los invitados, la joven seguía enviando mensajes positivos a la dueña. Según Megan, le mandaba fotografías de Pumpkin y le aseguraba que todo estaba saliendo bien. La diferencia entre esas comunicaciones y lo que mostraban las imágenes aumentó su preocupación durante el viaje.
Cuando terminó el servicio, la cuidadora agradeció la oportunidad y aseguró que había pasado un buen tiempo con la perra. Al regresar, la familia encontró la casa limpia, las camas hechas y la basura retirada. No notó que faltaran objetos ni encontró daños evidentes, pero la dueña sostuvo que le resultó invasivo descubrir que habían ingresado personas sin autorización.
Qué dijo Rover después de conocer el caso
Tras la difusión del relato, The Mary Sue informó que se había comunicado con la plataforma Rover para conocer su postura. En una actualización publicada el 20 de septiembre de 2025, un representante indicó que el equipo de Confianza y Seguridad de la empresa estaba investigando el incidente y esperaba recibir información tanto de la propietaria como de la cuidadora.
La plataforma también señaló que quienes incumplan sus políticas o normas comunitarias pueden enfrentar medidas que incluyen la expulsión permanente del servicio. El caso generó reacciones divididas en redes sociales: algunos usuarios consideraron que la conducta de la joven había quebrado la confianza de la familia, mientras que otros minimizaron la reunión porque la vivienda quedó limpia y no se denunciaron pérdidas.