Durante la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides en Pekín, China, el robot Tiangong Ultra completó la prueba de 100 metros en un tiempo récord de 9,39 segundos, quebrando la marca histórica de 9,58 segundos del jamaiquino Usain Bolt en el Mundial de Berlín de 2009.
El logro, presentado como uno de los momentos centrales de la apertura del torneo, dejó a la máquina 19 centésimas de segundo por delante del récord humano de velocidad.
El triunfo de Tiangong Ultra, desarrollado por el Centro de Innovación de Robots Humanoides de Pekín, no fue una hazaña solitaria. En la misma eliminatoria, disputada sobre la pista del Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad de la capital china, el robot Lightning también cruzó la meta por debajo del registro de Bolt, deteniendo el cronómetro en 9,47 segundos. Tiangong Ultra logró imponerse en los instantes finales de la carrera tras una intensa remontada sobre su competidor.
La vertiginosa evolución de esta tecnología se evidencia al comparar los resultados con la edición inaugural del certamen en 2025. En aquella ocasión, Tiangong Ultra se había coronado en la disciplina con un tiempo de 21,50 segundos; en solo un año, el humanoide recortó su registro en más de 12 segundos.
Los creadores de Lightning también realizaron importantes optimizaciones físicas para esta cita deportiva: tras ganar una media maratón humanoide en abril con un tiempo de 50 minutos y 26 segundos usando piernas de 95 centímetros, sus investigadores decidieron extender la longitud de sus extremidades a 1,05 metros.
Incluso antes del torneo, la emisora estatal china CCTV reportó que Lightning había logrado registrar un tiempo preparatorio no oficial de 9,32 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 14,5 metros por segundo.
La magnitud de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides de 2026 también da cuenta del crecimiento exponencial de la industria: este año se dieron cita 2.056 robots pertenecientes a 666 equipos de 16 países, superando con creces los 280 equipos del debut del evento. En este escenario no solo cayó la marca de velocidad, sino también la de salto en alto.
Un robot de la firma pequinesa X-Humanoid alcanzó una marca de 2,88 metros, superando ampliamente el récord humano de 2,45 metros establecido por el cubano Javier Sotomayor en 1993. La competencia coincidió además con la celebración de la Conferencia Mundial de Robots 2026, donde se exhibieron cerca de 3.000 productos tecnológicos, consolidando a Pekín como el epicentro global de la robótica del futuro.